
Misión cumplida para Andrey Amador y sus compañeros del Ineos Grenadiers en la octava de la Vuelta a España, al no guardarse nada para retener la codiciada camisa roja de líder general que porta Richard Carapaz.
El capo del Ineos protagonizó un cierre de infarto, de ataques y contraataques con un Primoz Roglic (Jumbo) que se dejó el triunfo con un tiempo de 4:07:08, con 13 segundos sobre el ecuatoriano. Por bonificaciones, el esloveno recortó 17 segundos, pero Carapaz conservó el liderato.
Amador finalizó el día en la posición 42, a 10:57 y en la general está en el puesto 46, a 50:06 de Carapaz.
Había final en alto, sinónimo de batalla entre los favoritos y por eso es que la la jornada de 164 kilómetros entre Logroño y el alto de Moncalvillo tenía dos historias muy marcadas.
Al frente, una fuga consentida que no implicaba mayores riesgos para los hombres que ambicionan dejarse la corona el próximo 8 de noviembre y que llegaron a tener unos cinco minutos de ventaja.

En el grupo, trabajo y tensión, intentando ahorrar la mayor cantidad de fuerzas posibles para la subida final.
Para el Jumbo Visma no había buenas noticias, al perder una pieza importante para Primoz Roglic, porque Tom Dumoulin no tomó la partida.
“Dejar la Vuelta no es lo deseado, pero es la decisión correcta”, expresó el corredor en la nota de prensa difundida por su equipo.
También se dieron otros dos abandonos. El francés del Trek Segafredo, Kenny Elissonde presentó una gastroenteritis; mientras que el polaco del Ineos Grenadiers, Michal Golas abandonó por motivos personales, según explicaron los equipos.
Después de algunos intentos, se arma la fuga buena con siete corredores: Rémi Cavagna (Deceuninck), Rui Costa (UAE), Robert Stannard (Mitchelton), Stan Dewulf (Lotto Soudal), Benjamin Dyball (NTT), Julien Simon (Total Direct Energie) y Ángel Madrazo (Burgos BH).
En el pelotón trabajaba siempre el Ineos Grenadiers, en un día en el que se corría muy rápido. La primera hora de competencia arrojó una velocidad promedio de 45,2 kilómetros por hora.
Carapaz sabía a lo que iba. El jefe de filas de Andrey Amador invirtió el lunes de descanso en ir a reconocer la ascensión al Moncalvillo.
“Es una subida bastante dura y un puerto bastante serio. Creo que será un día muy importante para nosotros, para defender el maillot y para la clasificación general. La gente intentará moverse”, pronosticó el ecuatoriano.
Seguía el ritmo alto antes de los dos puertos puntuables. Después de dos horas de carrera, la organización anunciaba una media de 43,7 kilómetros por hora.

Ineos Grenadiers, EF Pro Cycling, Israel Start Up Nation, Jumbo-Visma y Movistar Team lideraban al pelotón.
En los últimos 60 kilómetros de etapa, los corredores de la escapada afrontaban el puerto de la Rasa. Una subida de segunda categoría, con 9,8 kilómetros al 5,3%. Ellos empezaron el ascenso con 5 minutos de ventaja.
La ascensión provoca que los punteros cedan 2:30 y eso ya ponía en duda de que los escapados pudieran resistir para pelear por la victoria del día, tomando en cuenta que Moncalvillo implicaba una cuesta dura de 8,3 kilómetros al 9,2%.
Quedaban más de 30 kilómetros para el final, pero la fuga tenía solamente 1:10 minutos sobre el pelotón de los favoritos.
La fuga perdió un integrante, Ángel Madrazo. El ritmo del grupo principal en el descenso del puerto de la Rasa era altísimo, al punto de que está terminando con la ventaja de la fuga, porque apenas son 40 segundos de diferencia.
Movistar Team tensa el ritmo y el Ineos no le da tregua. Hay expectativa y tensión. Los seis hombres en punta de competencia tratan de resistir, pero el grupo les pisa los talones, porque apenas los separan 16 segundos y restan unos seis kilómetros para que comience la subida final.
Quedan dos corredores adelante: Stan Dewulf y Benjamin Dyball, con apenas 5 segundos de ventaja. Los demás fueron cazados por el pelotón que quiere llegar agrupado al inicio del alto de Moncalvillo y en las primeras rampas, ya van juntos.
La parte más dura de la subida son los últimos 3 kilómetros, siempre por encima del 11% y con rampas máximas del 15%. El asfalto es nuevo y la carretera muy estrecha. Una subida inédita en la Vuelta.
Movistar se pone al frente y en Ineos están muy atentos.
Alejandro Valverde hace una aceleración para probar, a 6 kilómetros. Robert Gesink (Jumbo) y Andrey Amador intentan cazar al murciano, respondiendo a los ataques en un grupo que cada vez era más reducido.
La dureza del ascenso pasaba factura y eliminaba peones. Después del trabajo hecho por el tico, venía el momento de responder de Carapaz.
Habían ataques y el ecuatoriano subía con fuerza, a un paso constante, manteniendo el ritmo. Se quedaban los hombres de Movistar, Valverde y Enric Mas; mientras que atacaba el británico Hugh Carthy, segundo en la general, a 18 segundos del capo del Ineos, pero no consiguió nada.
A 2.5 kilómetros del final atacó Carapaz y sube el ritmo, obligando a reaccionar a Roglic, protagonizando un gran combate en la montaña.
El duelo de ataques y contraataques entre el esloveno y el ecuatoriano es escalofriante. Roglic se queda con el triunfo del día y descuenta 17 segundos, pero Carapaz se mantiene como líder de la Vuelta a España.
Después de dos días de lucha campal en la montaña, este jueves se disputará la novena etapa con 157,7 kilómetros entre Castrillo del Val y Aguilar de Campoo, en un falso llano que no debería provocar mayores cambios.
Clasificaciones
Etapa 8
1. Primoz Roglic (Jumbo) 4:07:08
2. Richard Carapaz (Ineos) a 13 segundos
3. Daniel Martin (Israel) a 19 segundos
4. Aleksandr Vlasov (Astana) a 25 segundos
5. Hugh John Carthy (EF Pro) a 33 segundos
42. Andrey Amador (Ineos) a 10:57
General
1. Richard Carapaz (Ineos) 32:31:06
2. Primoz Roglic (Jumbo) a 13 segundos
3. Daniel Martin (Israel) a 28 segundos
4. Hugh John Carthy (EF Pro) a 44 segundos
5. Enric Mas (Movistar) a 1:54
46. Andrey Amador (Ineos) a 50:06
