A la espera. En sólo once meses, la foto de la llegada en los Campos Elíseos se desvaneció tan rápido que nadie puede responder hoy a la pregunta: ¿quién ganó el Tour de Francia 2006?
Floyd Landis, en el escalón más elevado del podio delante del español Oscar Pereiro (2º) y el alemán Andreas Klöden (3º), fue señalado cuatro días después por un control antidopaje positivo por testosterona, efectuado la tarde de su victoria de etapa en Morzine. El contraanálisis confirmó el primer veredicto.
Queda por esperar, cerca de un año después de los hechos, la decisión del Tribunal Arbitral Estadounidense (AAA), sabiendo que Landis se enfrenta a una suspensión de dos años por dopaje y, en consecuencia, a la pérdida de su victoria.
Para el Tour, Landis dejó de ser el vencedor de la edición 2006.
“Como organizador, no hacemos la clasificación. Estamos solamente en el ámbito simbólico. Pero para nosotros no puede ser el vencedor”, declaró Christian Prudhomme, que afirma tener una confianza completa en la fiabilidad de los análisis del laboratorio Châtenay-Malabry.
“La lógica del reglamento UCI (Unión Ciclista Internacional) prevalecerá”, señala. “Ahora, es evidente que la carrera habría sido completamente diferente si el primero no hubiera hecho trampa. No tuvimos un segundo que estuviera todos los días a 30 segundos del primero. Fue una jugada que ninguno imaginaba en aquel momento que pudiera ser una jugada ganadora”, dijo el responsable del Tour, que hoy cumple su cuarta etapa en la edición de este año.