
Una precocidad deportiva como la de ningún otro le permitió al tenista Rafael Nadal anunciar, desde muy temprano, que muy pronto ocuparía un trono dentro de los más grandes del tenis mundial.
El lunes pasado el español Rafael Nadal logró culminar una carrera que creció como la espuma, ya que solo ocho años atrás, Rafa apenas daba sus primeros raquetazos junto a su tío Antonio Toni Nadal, su actual entrenador.
Nadal nació el 3 de junio de 1986 en la localidad mallorquina de Manacor, España. Desde muy pequeño –4 años– se interesa por la raqueta gracias a su tío, que lo hacía entrenar varias horas al día.
Sin embargo, tentado por la carrera de su otro tío Miguel Ángel Nadal, quién fue futbolista profesional con el Barcelona y Mallorca, Rafa se interesa por el futbol, aunque lo deja pronto por las presiones de su entrenador, incluso tomó la decisión de cortar sus estudios, para dedicarse de lleno al tenis.
Fue así como a finales del 2001 y con apenas 15 años, se inscribe en la ATP en el puesto 818, más tarde gana su primer partido profesional en el Series de Mallorca, convirtiéndose a la vez, en el tenista más joven en la historia en ganar un partido en un torneo oficial del circuito.
Dos años después, Nadal dio el salto a la élite mundial, al participar en sus dos primeros torneos de Grand Slam, en Wimbledon y el Abierto de los Estados Unidos. Sin embargo, no pudo sortear las fases preliminares. Fue hasta el 2005 que debuta en el Roland Garros, su torneo predilecto, con su primer victoria en Grand Slam, apenas el segundo debutante que lo ganaba, tras lograrlo el sueco Mats Wilander, en 1982 con solo 16 años.
A partir de ahí Nadal se adueñó del Roland Garros por cuatro años consecutivos (2005, 2006, 2007 y 2008). Tres de esas finales fueron ante el suizo Roger Federer. Ahí nació la gran rivalidad entre ambos.
El pico más alto de su carrera lo comenzó a tener durante la temporada 2008, donde aparte de la victoria en el Roland Garros, también logra ganar Wimbledon, en una épica final ante Roger Federer de más de cuatro horas, catalogada por la revista Sports Illustrated como el mejor partido la historia.
Ese mismo año también le roba el primer lugar del ranquin de la ATP a Federer, además de ganar la medalla dorada individual en los Juegos Olímpicos de Pekín.
Rafa se aseguraría un puesto dentro de los inmortales del tenis con sus triunfos en el Abierto de Australia (2009) y el US Open (2010), apenas el sétimo tenista en lograr adjudicarse los cuatro grandes títulos. A esto se le denomina Grand Slam en la Carrera, título que comparte con Fred Perry, Don Budge, Rod Laver, Roy Emerson, Andre Agassi y Roger Federer.
Además, es el segundo tenista masculino en obtener el Golden Slam en la Carrera que incluye la medalla dorada en unos Juegos Olímpicos, al igual que el estadounidense Andre Agassi, ganador de la presea en Atlanta 96.
Solidez defensiva, confianza en sí mismo y su inigualable espíritu de lucha son sus principales características que lo han llevado a ganar más de $34 millones en premios (17.545 millones de colones).