Estambul (AP). Por Jorge Sainz. Serbia y Turquía se convirtieron hoy miércoles en los primeros semifinalistas del mundial de básquetbol después de ganar sus respectivos compromisos de cuartos de final.
Serbia derrotó a la vigente campeona España 92-89 después de un triple increíble del base Milos Teodosic en los últimos segundos del partido. Turquía, por su parte, no necesitó recurrir a la heroica y aplastó a Eslovenia 95-68 para delirio de los 15.000 aficionados que abarrotaron la cancha Sinan Erdem de Estambul.
España y Serbia brindaron uno de esos partidos difíciles de olvidar. Buen básquetbol, alternativas en el juego y, sobre todo, mucha emoción.
Con el marcador igualado a 89 y 26 segundos para el final, Serbia dispuso de una última posesión. Teodosic aguantó el balón en el centro de la cancha sin ni siquiera mirar a sus compañeros y cuando restaban cuatro segundos lanzó un triple desde más de ocho metros de distancia.
Teodosic cumplió dos partidos de sanción al inicio del mundial por una pelea en un amistoso contra Grecia.
Algunos periodistas cuestionaron al técnico de España Sergio Scariolo sobre la posibilidad de haber cometido falta antes del lanzamiento de Teodosic. La falta hubiera llevado al rival a la línea de personal, pero, al mismo tiempo, hubiera dejado a España la última posesión.
“Creíamos en nuestra defensa. Además, los jugadores de Serbia son buenos lanzadores de tiros libres”, señaló Scariolo.
Aunque el partido se decidió en un triple, España había comenzado a perderlo mucho antes. Siempre atrás en el marcador, dio demasiado espacio a los tiradores serbios, que anotaron 15 triples a lo largo de los 40 minutos. Hasta seis jugadores se Serbia se fueron por encima de los 10 puntos.
España, fuera de la lucha por las medallas, se jugará la honra en los partidos por el quinto y el octavo lugar, después de un torneo irregular en el que echó de menos a su gran estrella Pau Gasol, que asistió al partido frente a Serbia como comentarista de televisión.
La joven Serbia, cuya media de edad apenas supera los 23 años, vuelve a ser protagonista en el mundial gracias a una nueva generación de buenos jugadores, la enésima que produce la inagotable cantera de los Balcanes.
La plaza en la gran final, la peleará el próximo sábado contra la imponente Turquía.
El anfitrión volvió a exhibirse y superó a Eslovenia sin mayores complicaciones. El alero Ersan Ilyasova fue el máximo anotador del partido con 19 puntos. La selección turca, apoyada por una afición entregada, sigue invicta tras siete partidos en el torneo.
El jueves se disputan los dos partidos restantes de cuartos de final: Estados Unidos-Rusia y Argentina-Lituania.