Melbourne, Australia. El estadounidense Michael Phelps dio ayer un nuevo paso hacia la historia al adjudicarse la quinta medalla de oro en el Mundial de natación de Melbourne, esta vez en relevos, en una prueba coronada con otro récord mundial.
Phelps, de 21 años, fue el primer relevista en el equipo de 4x200 metros libres que pulverizó la anterior plusmarca por 1,42 segundos. El cuarteto de Phelps, Ryan Lochte, Klete Keller y Peter Vanderkaay paró el reloj en 7:03.24 minutos, y rebajó así en más de un segundo la plusmarca que poseía Australia desde el Mundial de Fukuoka 2001 (7:04.66).
Los australianos fueron ayer segundos con 7:10.05, mientras que Canadá se llevó el bronce con 7:10.10.
No fue el único récord mundial del día. Lochte también se impuso en los 200 metros espalda y también estableció una plusmarca.
Los locales se llevaron ayer otros dos oros. Libby Lenton ganó los 100 libres, mientras Leisel Jones se impuso en los 200 pecho. En la versión masculina el oro fue para el japonés Kosuke Kitajima.
Phelps, sin embargo, recibió una seria advertencia en las semifinales de los 100 metros mariposa: fue batido en su serie por su compatriota y plusmarquista mundial, Ian Crocker, y pasó a la final con el cuarto mejor tiempo de todos los participantes.
El estadounidense admitió además sentirse un poco cansado. “Sé que los 100 mariposa serán la prueba más difícil, pero intentaré dar el máximo”.
Phelps se convirtió en el primer nadador que gana 15 medallas de oro. Compitió en cuatro mundiales: Fukuoka 2001, Barcelona 2003, Montreal 2005 y Melbourne 2007, con 15 medallas de oro y tres de plata.
Su brillo se vio algo opacado ayer por la figura de Lochte, que ya llevaba dos platas en el Mundial y que ganó su primer oro con clase en los 200 espalda: derrotando al defensor del título, su compatriota Aaron Peirsol, y arrebatándole con 1:54,44 minutos su récord mundial, que era 1:54.80.
Lochte no creía su hazaña y sorprendentemente afirmó que durante la prueba miró la pizarra: “Lo miré para ver dónde estaba yo. Probablemente no debería haberlo hecho, pero cuando lo hice vi que estaba junto a Aaron y entonces apreté”.