¿Cuénteme de su papá y de sus vínculos con Costa Rica?
Mi papá es de San José. Todavía toda su familia está ahí. Nunca he jugado golf en Costa Rica, pero he estado de visita como cuatro o cinco veces. La última vez, hace como dos o tres años, fui con mi papá, pasamos unos días en San José y después nos fuimos al Pacífico y pasamos unos días ahí. Me encanta Costa Rica, pero no regreso (tanto) como debería.
¿De dónde resultó usted golfista? ¿Tuvo que ver su papá?
Mi papá no juega, pero me apoya mucho. La familia del lado de mi mamá, todos juegan golf. Mis abuelos jugaron para el equipo nacional de Perú de amateurs cuando eran jóvenes y luego (mi tía) Jenny jugó en el LPGA durante 15 años y mis dos tíos jugaron en universidades en Estados Unidos. Así que todos son grandes golfistas.
¿En qué momento creyó que podría ser golfista profesional?
En los últimos dos años de universidad supe que quería tratar de hacer de esto mi carrera.
Usted fue muy destacado académicamente. ¿Cómo logró balancear el estudio y el golf?
Era un poquito difícil llevar los dos, pero no me arrepiento, porque ahora llevo cinco años jugando golf todo el día. Cuando estuve en la universidad, hice lo que necesitaba y saqué buenas notas.
¿Ganó su segundo torneo?
Cuando empiezas como profesional, tienes confianza pero no tienes idea de si vas a poder hacer plata para mantenerte. Fue una cosa buenísima ganar un poquito de “cambio” en ese segundo evento.
¿Cómo vivió la experiencia de clasificarse al PGA Tour?
Fue muy especial porque conté con el apoyo de mis papás, hermanos y abuelos.
¿Ha sido lo que esperaba?
Sí. Es increíble las ciudades a las que nos llevan. Este año hemos estado en Hawai, Pebble Beach, Torrey Pines, Palm Springs, Cancún y Puerto Rico. Es una gran organización y es increíble ser parte de esto.
¿Qué ambiciones tiene en su carrera en el PGA Tour?
Hay mucho que aprender. Si juego bien este año, puedo ganar un torneo o unos cuantos torneos. Cuando hay gente con la que has jugado como juvenil, universitario y luego en el torneo profesional, que entran al Tour y ganan, eso me dice a mí que si ellos lo pudieron hacer yo lo puedo hacer también.
Pero en el profesionalismo es muy diferente...
Los jugadores son mejores. Obviamente disponen de un nivel más alto, pero en el golf no hay mucha diferencia.
¿Qué hacer?
Tener paciencia, no tengo que hacer nada diferente, solo lo que he venido haciendo todos estos años, un poquito mejor.