San Antonio, Texas. Los Spurs demostraron que están preparados para lo que sea y ayer derrotaron 108-100 al Jazz de Utah en el primer juego de la final de la Conferencia Oeste en la NBA.
Solo habían pasado 39 horas desde el último partido de San Antonio ante los Suns de Phoenix. Sin embargo, el cansancio nunca apareció y, por el contrario, desde el primer cuarto el equipo local empezó a poner sus condiciones.
Para cuando Tony Parker inició un rompimiento rápido con un pase a través de las piernas del turco Mehmet Okur, los Spurs ya estaban haciendo casi lo que querían con el Jazz de Utah. Y eso que no terminaba el primer período.
Estrellas. Parker, Tim Duncan y el argentino Manu Ginóbili dieron una exhibición de lo preparados que están para ganar esta serie.
San Antonio también evitó subestimar a su oponente en esta final, un riesgo posible luego de haber dado cuenta de Phoenix, en teoría un cuadro más difícil que el Jazz, al cual los Spurs han vencido en sus últimos 16 juegos de local.
En vez de ello, el partido se convirtió en un ejemplo de cuál es el equipo que busca ganar su tercer anillo de campeón en cinco años y de cuál es la escuadra que apenas regresó a su primera final de la conferencia desde 1998.
San Antonio ganaba por 18 puntos al comenzar el período final, pero Utah anotó diez canastas en fila para aproximarse a 95-87 a falta de dos minutos para el final.
El Jazz se aproximó siete puntos en dos ocasiones en el último medio minuto, en parte porque San Antonio falló nueve tiros libres en el cuarto período. Mas, los Spurs no estaban para sorpresas y amarraron la victoria.