
Buenas noticias para el beisbol de Grandes Ligas, pues una de sus instituciones más ícónicas, los Dodgers de Los Ángeles , está de nuevo teniendo protagonismo.
En 1988 la franquicia ganó su última Serie Mundial, desde entonces no ha tenido ni un banderín de la Nacional. Lo que es más, desde el 2009 no ven la postemporada.
Es mucho tiempo, si se toma en cuenta la pesada historia del equipo que abrió las puertas a los jugadores negros (allí debutó Jackie Robinson) y que empezó la expansión al oeste cuando se mudó de Brooklyn a Los Ángeles, en 1957. Eso por citar solo algunos de los hitos de una organización acostumbrada al triunfo, con seis anillos de campeonato en su haber.
¿Qué pasó con los Dodgers? Cayeron en desgracia por los problemas de su anterior dueño, Frank McCourt, cuyo divorcio llevó la franquicia a la bancarrota.
Se ocupó una institución de Los Ángeles para rescatar a otra institución. Magic Johnson, carismática estrella de los Lakers en la década de 1980, encabezó un grupo de inversionistas que compró los Dodgers por más de $2.000 millones, el monto más alto que se ha pagado por una organización en la historia de cualquier deporte.
Desde entonces, no ha habido cambios importantes en la planilla, pero la tranquilidad administrativa se vio reflejada.
Talento había. En el 2011 el equipo tuvo un rendimiento mediocre que lo dejó muy lejos de la postemporada, pero contó con Clayton Kershaw, ganador del premio Cy Young al mejor pícher de la Nacional, y el jardinero central Matt Kemp, quien estuvo muy cerca de ser el Jugador Más Valioso (MVP).
El éxito viene del balance entre defensa y ofensiva y de que el cuadro se nutrió de buenos momentos de otros jugadores además de Kemp y Kershaw, segundo en efectividad de la Nacional (1,90).
Andre Ethier está teniendo uno de sus mejores años y ya acumula 40 carreras impulsadas. Kemp, quien se encuentra lesionado desde el 13 de mayo, no hizo falta para que sus compañeros armaran una racha de seis victorias en fila este mes. Igual, el derecho tiene 12 jonrones y .359 de promedio de bateo.
La ofensiva se destaca en la capacidad de colocarse en base, apartado en el que son segundos. A.J. Ellis es sublíder de la Nacional en “embases”, con promedio de .449.
Los Esquivadores dominan fácil la División Oeste de la Liga Nacional, con promedio de .674 y siete juegos de ventaja sobre los Gigantes de San Francisco.