
De manera muy rápida y a base de coraje. Así fue como le llegó el título de campeón nacional a Río Grande de Atenas, en el voleibol masculino de la Primera División.
El sexteto que se coronó el viernes por la noche ante la UNED en el Gimnasio Nacional nació de una fusión entre el anterior equipo de Atenas con el de Río Grande.
Por eso, el propio técnico Luis Sandoval se mostró motivado por el logro obtenido, a pesar de que su equipo se encuentra en un proceso que está conformado en su gran mayoría jóvenes figuras.
Fue así como llegaron a su tercera corona en el que celebraron con su gente que colmó una de las graderías del reducto josefino.
“Tengo mucha alegría. Atenas es un pueblo que disfruta mucho el juego. En las graderías vimos un 90% de la afición que era de Atenas. Eran cinco años de esperar el título”, mencionó Sandoval.
El timonel aseguró que tuvieron que apelar a mucho factores para reponerse de varias adversidades, como la expulsión en el segundo juego de la final de su colocador Andrés Castro.
“Con la expulsión de Andrés (Castro) muchos creían que ya todo estaba acabado. Pero yo tenía plena confianza en el grupo, sabía que podían sacar este último partido de la final. Jugamos como un equipo, esa fue la virtud del triunfo”, citó.
“El equipo tiene un promedio de 21 años quitando por ahí a un jugador. Atenas tiene un gran proceso a futuro en el voleibol”, expresó.
Parte de ese aprendizaje fue sobreponerse a la situación extradeportiva que rodeó el último juego de la final, luego de que el lunes pasado se suspendiera por una apelación planteada por los propios alajuelenses ante la Federación Costarricense de Voleibol.
“Eso más bien (la suspensión) nos dio ventaja. Nos dio tiempo para poder entrenar otras situaciones de juego, una estrategia diferente. Nunca buscamos esa situación pero la pudimos aprovechar de la mejor manera”, dijo el técnico.
Desde este 2011 cambió el formato y hay dos campeones nacionales por torneo: Apertura y Clausura.