
Santa Ana
Cuando Juan Carlos Rojas cruzó la meta no estaba muy claro de la diferencia que le estaba sacando a sus rivales, pero al confirmar que fueron 9 minutos y 49 segundos, se dio cuenta de que estaba más cerca que nunca de ganar su cuarta corona en la Vuelta a Costa Rica.
Sus rivales no tuvieron armas para defenderse ante sus ataques, y logró conquistar la octava etapa de la edición 50, y de paso ponerse de nuevo la camiseta amarilla.
"Es una diferencia abismal, ni yo lo creo, pensamos que íbamos a sacar tres, cuatro minutos, o menos... pero se da una diferencia demasiado grande. Pero bien, ahora siento que puedo estar un poco tranquilo pero no confiado. Sabemos que esto está muy fuerte, hay mucho nivel", mencionó Rojas.
Rojas lo había anunciado después de perder el primer lugar de la clasificación, atacaría con todo a Josué González (Coopenae Movistar Economy) y Román Villalobos (JPS Giant).
"Ese siempre fue el plan, salir a darle todo, no imaginamos nunca que la diferencia iba a ser así, pero sabíamos que teníamos que darlo todo", resumió Rojas.
A la meta, ubicada en Santa Ana, entró de la mano con su hermano César, pero tomaron la decisión que la estaba la ganaba Juan Carlos.
"Me dolió mucho, él se merecía ganar también, ha estado a la altura. Pero por un tema de hacer historias y hacer récords, uno tiene que sacrificar cosas. Yo necesitaba ganar esa etapa por historia, por muchas cosas, y no sé si iré a ganar otra etapa en esta Vuelta y por lo menos ya la aseguré", explicó Rojas sobre las 16 victorias que alcanzó en el giro tico, más un prólogo.
"El ciclismo me ha ayudado mucho, me ha hecho madrurar, sé como preparame para una carrera, estaba muy tranquilo", concluyó.
La novena etapa de la edición 50 de la Vuelta será el martes entre San José y Pérez Zeledón.
