Fiorella Montoya. 3 julio
Emely Miranda (centro) logró superar sus enfermedades de la vista y es uno de los pilares en el equipo norteño. Fotografía José Cordero
Emely Miranda (centro) logró superar sus enfermedades de la vista y es uno de los pilares en el equipo norteño. Fotografía José Cordero

En el terreno de juego Emely Miranda se desempeña sin dificultades, se para bien en el área y guía a sus compañeras. Pero, casi nadie se imagina que la visión en su ojo izquierdo es de tan solo el 10%, problema que por poco la deja fuera de las canchas de fútbol.

La historia se inició cuando apenas daba sus primeros pasos. Sus padres le detectaron un problema en la vista que resultó ser una serie de enfermedades que casi le arrebatan uno de sus sueños: practicar fútbol.

“Al año y medio, cuando empecé a caminar, mis papás se dieron cuenta. Me llevaron a una clínica y a esa edad me diagnosticaron estrabismo, hipermetropía, astigmatismo y un poco de miopía. Ya no recuerdo la edad en la que fui sometida a operación por primera vez”, mencionó Emely Miranda.

Luego de eso, los años pasaron y nació el amor por el fútbol, desde la escuela jugando con hombres hasta los 12 años, cuando ingresó a las filas de los Toros del Norte, primero con la división menor y desde sus 13 años con la categoría de Juegos Nacionales.

A sus 15 años iniciaba el camino en las justas nacionales donde no tuvo oportunidad de jugar. En ese mismo año llegaría otra prueba, nuevamente con su vista pero esta vez por poco la aleja por completo de las canchas.

“Fui sometida a una segunda cirugía porque usaba lentes de contacto para poder jugar fútbol pero me dieron alergia tres veces, sin saber lo que me estaba causando. (...) Ya con un especialista, me dijo que si seguía usando lentes de contacto podría perder la vista”, explicó Miranda.

El panorama se oscureció cuando no encontraban una clínica para su cirugía. “Llegué a llorar porque creí que era mi última oportunidad y que hasta aquí había llegado, pero gracias a Dios todo se dio”.

Las norteñas superaron este martes al conjunto de Nicoya con un marcador de 2-0 en estadio Lito Monge de Curridabat. Fotografía José Cordero
Las norteñas superaron este martes al conjunto de Nicoya con un marcador de 2-0 en estadio Lito Monge de Curridabat. Fotografía José Cordero

Nueva oportunidad. Tras un proceso de tres años en Juegos Deportivos Nacionales su oportunidad llegó en la actual edición, a sus 17 años. A pesar de ver tan solo un 10% con su ojo izquierdo, ha comandado en la defensa norteña en los tres primeros encuentros.

“Al principio tenía muchos nervios por la emoción. Significa cumplir ese sueño, ese anhelo que uno tiene a pesar de que uno sabe que tal vez, a como es el fútbol en Costa Rica, no se llegará muy lejos. (...) Pero sí se puede vivirlo, jugarlo, tener experiencias y compartir con compañeras”, mencionó la jugadora.

La participación de las norteñas ha sido con altos y bajos. En la primera jornada del fútbol femenino cayeron ante Pérez Zeledón pero, en las siguientes jornadas superaron a Coronado y Nicoya para posicionarse como una de las favoritas a superar la fase de grupos.

De momento, Emely Miranda seguirá trazando sus sueños, superando adversidades y cumpliendo metas en el conjunto norteño, donde sueña con llegar al primer equipo en la próxima temporada, el cual disputará un cupo a la Primera División.

“El fútbol significa demasiado para mí; creo que no tenerlo en mi vida sería una caída y un golpe muy fuerte, pero gracias a Dios continúo aquí”, finalizó Miranda.

Actividades

Jueves 4 de julio

Atletismo: Estadio Nacional, 36 eventos a partir de las 8 a. m. Baloncesto: Polideportivo de Cartago, desde las 7:30 a. m. Balonmano: CTP de Santa Ana, desde las 8 a. m. Ciclismo de ruta: Pococí, a partir de las 8 a. m. Fútbol femenino: Estadio Municipal de Curridabat, a partir de las 8 a. m. Yudo: Polideportivo de Cartago, desde las 9:30 a. m. Tenis. Academa OTA, Desamparados, a partir de las 8 a. m. Voleibol: Gimnasio Nacional, desde las 8 a. m.