El Ironman 70.3 Costa Rica tiene la misión de repetir el éxito vivido el año anterior desde varios ángulos y uno de ellos es la ganancia percibida por el país ese fin de semana.
La organización estimó en $8 millones el aporte que dejó la competencia, tanto en la zona de Playas del Coco, donde se realizó, como en otras partes del territorio nacional.
“El impacto es directo en hoteles, restaurantes, el señor que vende los copos, tours, el que limpia, la recolección de reciclaje, quienes ofrecen comidas... todos ganan”, mencionó Wilber Anderson, presidente de Miami Tri Events, organizadores de la competencia con marca Ironman.
Desde el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) hacen un balance positivo de la primera experiencia, y aunque resaltan el efecto inmediato para el turismo, también ven otro a largo plazo.
“Eventos como estos tienen impactos directos e indirectos, el directo es tener a esa gran cantidad de personas concentradas en espacio reducido demandando servicios (...), pero después hay otro, porque esas personas regresan con sus familias para hacer turismo de 12 o más días. Es más complicado de medir, pero sabemos que una persona que visita Costa Rica repite”, explicó Alberto López, gerente general del ICT.
De los 2.000 participantes, 60% fueron extranjeros y es la misma proyección que se tiene para la próxima edición, que se hará el 24 de junio en el mismo lugar.
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Anderson confía en mejorar los puntos débiles y dejar el mismo aporte económico y deportivo.
Apuntar hacia esa meta va por buen camino, porque a casi dos meses de dar el banderazo de salida, las inscripciones ya se vendieron en un 90%.
El cupo de 2.000 campos no se aumentó por disposiciones de la marca Ironman, que considera es la cantidad adecuada conforme a sus parámetros de seguridad y capacidad de la zona.
Aunque la retroalimentación de los atletas fue afirmativa y tras la competencia el ambiente reflejó satisfacción, hubo muchas quejas por el maletín y la camiseta del paquete.
Estos eventos se caracterizan por elementos de este tipo, sobre todo si se toma en cuenta el costo de la inscripción, de $475 (¢267.000).
Por esa razón le dieron un viraje drástico al diseño del bulto, al lado de una marca reconocida, además de que la camisa será dry fit y con pocos patrocinadores.
“Esto es un plus muy importante para un atleta. Tendrá un maletín que en el mercado bien puede andar en $100”, señaló Carlos Macho Moncada, triatleta y parte de la organización.
El Ironman 70.3 será el 24 de junio, pero desde el jueves 21 a mediodía dará inicio con la feria en la que patrocinadores y marcas asociadas a la práctica del deporte ofrecen sus productos.
Además, es ahí donde los competidores retiran el paquete.
