Fiorella Masís. 30 diciembre, 2019
Ian Martínez, durante una final que ganó su equipo, JSerra High School. Cortesía
Ian Martínez, durante una final que ganó su equipo, JSerra High School. Cortesía

Es visto como la promesa costarricense que podría jugar en la NBA, pero antes de llegar ahí, Ian Martínez está luciendo su baloncesto en las divisiones colegiales.

El domingo por la noche tuvo su tercera final de la temporada con su equipo, JSerra High School, y en las dos anteriores fue elegido Jugador Más Valioso (MVP, por sus siglas en inglés).

No por casualidad, el tico tiene un promedio de 27 puntos en el último torneo del año (The Holiday Classic), según detalló su mamá, Hellen Carrillo.

En la semifinal de ese certamen, el sábado anterior, anotó 32 unidades, consiguió 11 rebotes, seis asistencias, tres robos y tres bloqueos. Sus registros ayudaron a ganar el partido 63 por 57 ante Desert Vista.

Un sitio web especializado en la cobertura del baloncesto colegial y universitario, destacó el desempeño del nacional con un video de sus mejores jugadas.

A todo esto se une que Martínez, hijo del exbasquetbolista Henry Martínez, firmó en noviembre anterior con la Universidad de Utah, para jugar en la División 1 de la NCAA a partir de junio.

El joven de 18 años vivió un 2019 muy bueno, pero también ha sido parte de la constancia mostrada en los últimos años.

“El año pasado también le fue muy bien, quedó MVP en dos torneos, también colectivamente alcanzaron bastante, quedaron al nivel de aquí, de California del Norte, número dos del colegio. Entonces este año estaban con esa expectativa. Lo están siguiendo por los logros que ha tenido, este año sí están mucho mejor, y él subió la cantidad de puntos y no ha tenido lesiones, ha podido ser más constante”, repasó su mamá.

Ian inició su carrera en el baloncesto desde muy pequeño, entre los cuatro y cinco años, en la academia Pro Basket, fundada por sus papás.

También fue parte del equipo de la Escuela Santa Inés, hizo Juegos Nacionales con Heredia, hizo sétimo y octavo año en el colegio Santa Cecilia y desde el noveno año está en Estados Unidos.

Su hermano, Avery, de 20 años, también practica esta disciplina y actualmente juega en la División 1 de la NCAA, con Cal State Northridge University.