
Hace dos años el lanzador de martillo Roberto Sawyers recibió una noticia que, a criterio suyo, le cambió la carrera deportiva: podría ser un atleta a tiempo completo.
Atrás iban a quedar las largas jornadas del día que incluían dos trabajos de medio tiempo, estudios y, evidentemente, entrenamientos.
Estaba acostumbrado a eso. Su vida siempre ha estado ligada al deporte, ya que desde los 15 años (hoy tiene 29) lanza el martillo, pero esa oportunidad generó un punto y aparte.
El mayor fruto desde que sus días sufrieron esa variación fue la clasificación que logró el domingo a los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Sawyers lanzó su martillo a una distancia de 77 metros y 15 centímetros en República Checa y poco después se dio cuenta que el mayor anhelo se había hecho realidad.
En ese momento tuvo muchos sentimientos encontrados, pero el mayor fue de agradecimiento a las personas y entidades que hicieron posible ese sueño.
Hoy recuerda cuando en 2014 le consultó a Henry Núñez, presidente del Comité Olímpico Nacional, si podía tener el apoyo para meterse de lleno con su disciplina y la respuesta fue positiva.
"Hubo momentos que sufrí mucho con las lesiones, porque no me recuperaba de buena manera, incluso en 2012 fue cuando tuve la mayor carga, porque estaba buscando clasificar a los Olímpicos de Londres. En ese momento , tenía dos trabajos y una lista de clientes, porque trabajaba como entrenador personal y profesor de esta misma disciplina que practico", recordó Sawyers.
Su día empezaba a las 5 a. m. y en algunas ocasiones podía terminar a las 11 p. m.
Esa rutina se modificó y el nacional empezó a ver la transformación de su proceso deportivo.
"Es muy bueno; uno ve cuánto ha sido el crecimiento en los últimos dos años y si hubiese tenido esta oportunidad en el pasado el proceso no hubiese sido tan rudo, porque ha sido un sacrificio económico, emocional... uno sabe que el deporte olímpico no es lucrativo, por lo tanto es difícil".
Con todo y eso, el tico siente que todo valió la pena, pues la disciplina de los años anteriores le permitió ser un deportista más completo.
"Uno tiene que tener la valentía para enfrentarse a una carrera olímpica como esta", añadió.
Por toda esa evolución que ha debido llevar el lanzador de martillo sabe que aunque el boleto a Río lo consiguió el domingo, se trata de una cadena de esfuerzos.
"Es un éxito muy grande para mí y para Costa Rica, pero es parte del proceso, creo que se puede seguir creciendo. Quiero inspirar a personas en el país, no solo desde el punto deportivo, de que sí se puede, en el país hay mucho talento".

