
Con el error de ayer que le dio el empate a los Estados Unidos, el portero Robert Green se convirtió en el villano de la película.
El portero del equipo del West Ham se ganó la titularidad tras una serie de “pruebas” que hizo el técnico de Inglaterra, Fabio Capello, que todavía a pocas horas de su debut mundialista no tenía bien en claro cual de los tres arqueros sería de la partida ante los Estados Unidos.
Green, de 30 años, se dio a conocer en el Norwich City, con el que ascendió a la Premier League en la temporada del 2004.
Sin embargo, acabaron descendiendo de nuevo 12 meses después y la estrella de Rob Green siguió brillando y el guardameta consiguió debutar con Inglaterra en un amistoso disputado en mayo de 2005 en Nueva Jersey contra Colombia.
Luego de tener un gran paso por el Norwich City, con el que llegó a 241 partidos, decidió fichar por su actual club el West Ham United, aportando en trascendentales victorias como las conseguidas ante los poderosos Arsenal y Manchester United.
Sin embargo, en esta ocasión, el destino le produjo una mala pasada y “regaló” el gol del empate para los norteamericanos.
Pero pese al error cometido, el portero supo “ponerle el pecho a las balas” y dio la cara ante las consultas de la prensa.
“Tengo 30 años. Soy un hombre. Soy lo suficientemente fuerte para hacer frente a esta situación, seguir hacia adelante y estar listo para el siguiente partido si se me toca salir como titular. No tengo excusas. Debo sobrellevarlo. Así es la vida”, indicó.