
Entre las matas de café, escogiendo los granos maduros para echarlos a su canasto, Francisco Fonseca recuerda su época de infancia.
El pugilista es el campeón intercontinental de las 130 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Con sus botas de hule no oculta su pasión por las labores del campo, las cuales ejerció por muchos años antes de hacer carrera profesional en esta disciplina deportiva.
“Estar entre los cafetales me hace recordar de dónde vengo, pues se me viene a la mente mi niñez. En estos días que tenía vacaciones tomé la decisión de venir a coger café con mi novia, Angie Castillo, porque es algo que siempre nos gustó y que hicimos en familia”, aseguró Fonseca
El pugilista recorre las callejuelas del cafetal desde las 5:30 a. m. hasta las 2 p. m.
“Antes lo hacíamos para ganarnos la platita y comprarnos nuestras cosas en esta época. Recuerdo que llegué a coger hasta 18 cajuelas, pero en aquel entonces la pagaban a ¢800 (¢14.400). Estos días apenas logré coger 12 y lo que es la vida, la pagan a ¢1.200 y prácticamente me gano lo mismo”, recordó.
Esta labor la realiza en la finca Magallanes, ubicada a unos dos kilómetros del centro de San Ramón de Alajuela.
Criterio. El boxeador, quien defenderá su cetro ante el español Juli Giner en el primer trimestre de este año, confesó que quizás algunas personas no lo entiendan, pero coger café le agrada.
La razón principal para ello es que su niñez la pasó en el campo, lo cual aseguró que disfrutó al máximo.
“Lo tomo como un descanso, como una motivación. En unos meses nos tocará defender el título y para mí, hacer esto es muy importante, pues me devuelve al pasado, me pone los pies sobre la tierra y me demuestra que para lograr lo que uno se propone debe trabajar muy fuerte”, dijo.
Fonseca hace una pausa, ya casi termina su callejón y está muy cerca la hora del almuerzo.
“Igual que cuando éramos chiquillos, nos trajimos la comida; arroz, ensalada y un pedacito de carne. También tomamos café más temprano porque estamos acá desde las 5:30 a. m.”, manifestó el pegador, quien tiene un récord de 18 peleas (17 triunfos y un empate).
Asegura que no coge café por dinero, pues tiene ahorros producto de su actividad en el boxeo.
“Compré mi carrito y un par de lotes, pero igual estamos aquí porque uno se debe sentir muy orgulloso de todo trabajo, además, es algo que me gusta”, concluyó el boxeador.
