
La construcción del Estadio Nacional , obsequiado por el Gobierno de China, sigue enfrentando obstáculos para superar los trámites burocráticos costarricenses y es posible que no esté terminado para el traspaso de poderes el próximo mayo del 2010.
Así lo dio a conocer ayer el viceministro de Salud y presidente del Consejo de Deportes, Osvaldo Pandolfo, quien señaló tres problemas fundamentales en la edificación.
El primero tiene que ver con el sitio donde vivirán los 600 chinos (en Costa Rica ya se encuentran 40) que vendrán para la construcción, pues un lugar ubicado en Barrio Don Bosco (a kilómetro y medio de La Sabana) es objetado por los chinos y un inmueble estatal al frente del Estadio no fue cedido, pues tiene compromisos adquiridos con entes internacionales.
Además, hay problemas para utilizar el lugar que se tenía prevista para almacenar los materiales que llegarán de China.
“Se trata de un sitio que tiene el Ministerio de Justicia en la estación del tren al Pacífico, pero allí hay material perecedero para casos de emergencia en la cárcel de San Sebastián y no nos la podrán ceder”, explicó Pandolfo.
Ante ello, agregó que se estudia compartir una bodega que dispone la Comisión Nacional de Emergencias en el mismo sitio y utilizar los patios de esa estación para guardar el hierro y otros metales.
El tercer tema que retrasa el Estadio Nacional tiene que ver con las cuotas obrero-patronales que todo trabajador debe pagar a la Caja Costarricense del Seguro Social.
“A los chinos les parece ilógico que si ellos tienen asegurados a sus empleados en China, tengan que pagar otro canon en Costa Rica por la misma razón”, explicó Pandolfo.
No obstante, el dirigente sostuvo que esta es una situación insoslayable, por lo que las asiáticos tendrán que cotizar en la Caja.
“La solución que encontramos es que se le pague a la Caja con el dinero de los préstamos no reenbolsables que dio China”, afirmó.
El Estadio Nacional tendrá una capacidad para 35.000 personas y costaría $72 millones (¢37.291 millones). Será financiado por el Gobierno de China, bajo el sistema de llave en mano, esto es que lo entregará listo para estrenar.