
El español, de 28 años, lleva sin perder una vuelta importante desde 2007, con cinco victorias.
Su último éxito en el Tour de Francia, empañado por un positivo en un control antidopaje del que se declara inocente, está suspendido a la espera de la decisión del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
El recorrido de esta edición 94 del Giro, que multiplica las llegadas en alto, beneficia al corredor madrileño, que se considera como el mejor escalador de los favoritos.
Sin embargo, hay incógnitas vinculadas al rendimiento de su equipo y de su propia respuesta ante la atmósfera de incertidumbre que lo rodea. “No será fácil para él resistir la presión”, explicó su compatriota Joaquín Rodríguez.
Pero el recuerdo del Tour de Francia de 2009, cuando Contador remontó unas condiciones desfavorables, animan a pensar que pueda estar en lo más alto del podio.
El último campeón en Italia, Iván Basso, no participará para concentrarse en el Tour.
Por su parte, el costarricense Andrey Amador perdió la posibilidad de competir, pues se cayó la semana pasada y se fracturó la clavícula. Su equipo, el Movistar, lo tenía entre la nómina para esta competencia, una de las grandes carreras por etapas del mundo junto al Tour y la Vuelta a España.