
Johannesburgo AFP. Para los supersticiosos, el número 13 trae mala suerte, aunque para el uruguayo Sebastián Abreu resulta todo lo contrario y tratará de demostrarlo en el Mundial-2010, en la que es el hombre con más dianas anotadas (305 en su carrera) de los 736 que participarán en el mundial.
“El día 13, ni te cases ni te embarques”, reza una frase común que le viene enseguida a la cabeza de los supersticiosos, especialmente un martes o viernes, según la tradición sajona o latina, que asigna “una fe desmedida o valoración excesiva a algo, contraria a la razón”, según la Real Academia Española.
En la concentración charrúa a nadie se le hubiera ocurrido pedir ese número de dorsal, aunque no por cuestiones de creencia, sino porque hay un “loco” de ese número, Sebastián Abreu, quien sacó sus propios botines en México con la inscripción “Loco-13”.
“En todos los clubes que jugué siempre lo pedí”, explica Abreu.
Además de Abreu en Uruguay, de las otras 31 selecciones de Sudáfrica-2010, muy pocos tienen atacantes con ese dorsal: el camerunés Eric Choupo-Moting, del Nuremberg, el eslovaco Filip Holosko, del Besiktas, y el hondureño Róger Espinoza, del Kansas City.
Por lo general, los entrenadores algo supersticiosos, como es el caso del francés Raymond Domenech, que no convoca a jugadores del signo escorpio por considerarlos de mal augurio, otros prefieren asignar ese número a jugadores suplentes de la defensa o el mediocampo.
Aunque en este caso se da una especie de contradicción, pues el capitán de los Bleus será Patrick Evra, el 13 de Francia. “No soy supersticioso, da mala suerte”, solía bromear Domenech para quitarse de encima el karma que le sigue.
En el plano de volantes, los hinchas sudafricanos se quedaron sin otro fanático de ese dorsal, Michael Ballack, a quien el 13 no parece no haberle dado mucha suerte.
Ballack se ha quedado sin su último Mundial por una lesión en un tobillo. Ahora su casaca la lleva el joven jugador Thomas Muller.
La preguntá es si este número ¿Le traerá suerte a Thomas?