Turrialba. El destino puso cara a cara a las hermanas Carol y Gabriela Vargas en el Campeonato Mundial de Rafting.
Su pasión por el deporte de aventura las unió desde muy jóvenes, pero los planes de Gabriela cambiaron repentinamente hace 12 años, luego de que viajara a Italia por cuestiones de trabajo, país donde conoció a su esposo e instaló su residencia desde entonces.
Ahora Gabriela forma parte de la selección femenina de rafting de Italia, mientras que Carol es la capitana de la selección de Costa Rica, situación que las tiene enfrentadas entre sí en Turrialba.
Para Gabriela la emoción la embargó de inmediato tras conocer la noticia de que el mundial se llevaría a cabo en su país natal, Costa Rica, y desde entonces se preparó física y mentalmente para luchar a más no poder por los intereses de la selección europea.
“Tengo el corazón dividido. Son circunstancias de la vida que hoy estemos como rivales, pero siempre apoyo a mi hermana y a Costa Rica”, dijo Gabriela.
“Lo peor de todo es que esto también le divide el corazón a la familia, ya que tiene que hacerle porras a Italia y a Costa Rica en la misma competencia (sonríe)”, agregó.
Por su parte, para Carol es una situación bonita y que más bien es motivante para dar lo mejor.
Sin embargo, como buenas hermanas, la rivalidad la toman con profesionalismo y aseguran que será únicamente en el agua del río Pacuare, porque fuera de ella vuelven a disfrutar en familia, como siempre lo han hecho.
La selección femenina costarricense espera rivales para la segunda ronda del head to head de hoy, misma situación que vive el combinado italiano, derecho que ganaron tras la contrarreloj de ayer.