Fanny Tayver Marín. 31 enero
César Rojas (1) y Juan Carlos Rojas (2) ya habían purgado un castigo por dopaje. En caso de que sean declarados culpables por el analítico adverso que arrojó todo su equipo, el título de la Vuelta pasará a manos de Román Villalobos. Foto: CRCiclismo para LN
César Rojas (1) y Juan Carlos Rojas (2) ya habían purgado un castigo por dopaje. En caso de que sean declarados culpables por el analítico adverso que arrojó todo su equipo, el título de la Vuelta pasará a manos de Román Villalobos. Foto: CRCiclismo para LN

Doce ciclistas nacionales están suspendidos provisionalmente porque arrojaron un resultado analítico adverso en un control antidopaje que se les practicó el 22 de diciembre, tras disputar la cronoescalada de la Vuelta a Costa Rica.

Según informó la Unión Ciclista Internacional (UCI), se trata de todos los pedalistas del equipo Extralum Frijoles Tierniticos, integrado por Juan Carlos Rojas, César Rojas, José Irias, Leandro Varela, Jason Huertas, Gabriel Marín y José Alexis Rodríguez.

Kevin Murillo, Jordy Sandoval y Melvin Mora, de Múltiples Corella y dirigidos por Geiner Rojas.

También están Vladimir Fernández y Jeancarlo Padilla, de Scott TeleUno, quienes tenían como entrenador a Mauricio Rojas.

Los entrenadores Geiner y Mauricio Rojas son hermanos de los ciclistas Juan Carlos y César.

De ellos, a 11 se les detectó la presencia de CERA, mientras que a Padilla le hallaron rastros de eritropoyetina (EPO).

Años atrás, tanto Juan Carlos Rojas como su hermano César fueron castigados y no pudieron competir durante dos años.

La Nación consultó qué pasará con ellos en caso de ser declarados culpables, debido a la reincidencia, tomando en cuenta que en su momento fueron juzgados bajo un Código Mundial distinto al actual.

Juan Carlos, en 2007, dio positivo con fentermina en la Vuelta a El Salvador, mientras reforzaba a un equipo de ese país y lo castigaron por dos años.

Según el presidente de la Comisión Nacional Antidopaje, César Sánchez, estos procesos vienen cambiando y quien está expuesto al castigo más fuerte es el hombre que ganó la Vuelta a Costa Rica en 2005, 2010, 2013, 2014, 2015 y que si es declarado culpable perderá la corona de la edición 2017.

"Como lo manda la UCI, dice que todos los deportistas se van a enfrentar a un proceso todos de cuatro años, exceptuando a Juan Carlos Rojas, que en setiembre de 2010 pasó por un proceso, entonces él se enfrentaría a un proceso de ocho años. A César nos lo comunican como de cuatro años, según la UCI", citó Sánchez.

Sin embargo, parece que en ese dato hay una confusión, ya que fue César Rojas quien el 30 de setiembre de 2010 arrojó un positivo con fentermina en el Campeonato Nacional, por lo que también estuvo dos años fuera.

Como no está clara la situación, en la Federación Costarricense de Ciclismo (Fecoci) le consultarán a la UCI cómo se maneja ese tema de la reincidencia con los hermanos Rojas.

Aparte de un plazo determinado sin poder competir, la UCI también cobra algún monto por violar la reglamentación antidopaje.

"En este momento hay dos ciclistas ticos que están debiendo cada uno $3.500 a la UCI por motivos de haber sido sancionados por dopaje", reveló Sánchez.

Por su parte, el doctor Cristhiam Moraga señaló que si bien es cierto el Código Mundial Antidopaje es diferente ahora, también ha variado en el tipo de sanciones y ahora tiene flexibilidad, algo que no existía antes de 2015.

"Antes los códigos eran más rígidos, recordemos que desde las primeras sanciones se puede sancionar de por vida, sin necesidad de que haya una segunda falta, pero hay un criterio de ética, de que cómo se va a dejar sancionada de por vida a una persona si es su derecho a trabajar", comentó el Dr. Moraga.

A raíz de eso es que las sanciones se amplían, tomando en cuenta que dentro de la edad deportiva hay un margen limitado de edad.

¿Qué hacen la EPO y la CERA?

El doctor Cristhiam Moraga explicó que la eritropoyetina (EPO) es una sustancia que produce el cuerpo, es una hormona y su fin es que aumente el número de glóbulos rojos en la sangre.

La EPO se produce a través de una serie de mecanismos en el riñón.

Cuando ese órgano siente que hay poca sangre, estimula la producción de eritropoyetina, que estimula la médula ósea, que es donde se produce la sangre y aumenta los niveles de hematocrito y hemoglobina.

En vista de que hay personas que tienen insuficiencia renal porque presentan una deficiencia de esa hormona, las casas farmacéuticas inventaron una sustancia similar a la eritropoyetina humana y crearon la EPO.

Pero aparte de su uso para curar un mal, en el deporte se usa para hacer trampa.

"La sangre es un medio por el cual se lleva el oxígeno hasta la célula, que es donde se utiliza y de esos eventos que se producen desde que el oxígeno es captado por el ser humano y llega a la célula, la sangre juega un papel importante, entre más glóbulos rojos, más oxígeno", citó el experto.

Después de la EPO llegó la CERA, que son estimulantes análogos de los receptores de eritropoyetina.

"No vienen siendo ni más ni menos que sustancias que van a estimular esos receptores donde trabaja la EPO, solo que de manera sintética, más específica, con menos efectos secundarios y más potente, tiene una producción de glóbulos rojos más potente".

Indicó que se usa para mejorar el rendimiento.

"La EPO se detecta en la orina y la CERA se detecta en la sangre. Es por eso que es importante hacer una combinación. La sustancia que más se usa ahora es la CERA porque en América Latina se hacen pocos controles de sangre".

Según el Dr. Moraga, los controles de sangre son muy pocos en todos los deportes a nivel del continente.

"Esto es triste para el deporte hasta cierto punto, es la respuesta a peticiones de gente desde hace años, que quieren un deporte más equilibrado y más justo. Hay que alegrarnos también, hay que progresar, hay que evolucionar. Y me alegra que la Federación, el Icoder y el país sean pioneros en estos temas".

Recordó que la logística para hacer exámenes de sangre es muy compleja y que no todos los laboratorios están acreditados para hacer exámenes de sangre.

"El logro como tal es importante", insistió.

Además, detalló que por lo general el ciclista usa microdosis intramusculares de estas sustancias.

"La tendencia nueva en el dopaje lamentablemente es usar las microdosis, que se aplican a altas horas de la noche para que en la primera orina de la mañana se vaya. Por eso, los que trabajamos en control antidoping llegamos a las 5 o 6 a. m. para recolectar la primera orina".

Sin embargo, la CERA tiene una fijación mayor a nivel sistémico y eso hace que aparezca en la sangre y no se degrade tan rápido.

"La EPO tiene una vida media y una vía de eliminación más fácil a través de la orina. Va a depender mucho de la dosis, del tiempo de exposición y de la cantidad de exposición de la sustancia".