Fanny Tayver Marín. 5 marzo
Juan Carlos Rojas durante la contrarreloj entre Palomo y Paraíso del 22 de diciembre. Después de completar esa fracción fue que se hicieron los controles de sangre. Fotografía: Luis Barbosa, Fecoci
Juan Carlos Rojas durante la contrarreloj entre Palomo y Paraíso del 22 de diciembre. Después de completar esa fracción fue que se hicieron los controles de sangre. Fotografía: Luis Barbosa, Fecoci

Durante su época de gloria, el estadounidense Lance Armstrong no dio positivo en ningún control antidopaje, o al menos, nunca salió a la luz ningún resultado incriminatorio.

Tras sobreponerse a un cáncer de testículo, él volvió al ciclismo y ganó siete títulos consecutivos del Tour de Francia, entre 1999 y 2005.

Pero fue despojado de esos cetros cuando la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA) lo halló culpable de dopaje sistemático y lo suspendió de por vida para toda práctica deportiva.

La Unión Ciclista Internacional (UCI) ratificó la decisión de la USADA y anuló su palmarés ciclístico.

El 13 de enero de 2013, Armstrong confesó en una entrevista con Oprah Winfrey que durante la mayor parte de su carrera consumió sustancias prohibidas impulsado por la ambición de ganar al precio que fuera. Justificó, además, que tan solo equiparaba condiciones con la mayoría del pelotón.

Viendo lo que pasó con Armstrong, muchos se preguntan si Juan Carlos Rojas se expone a perder sus seis coronas de la Vuelta a Costa Rica, al estar involucrado en el escándalo de dopaje más reciente que salpicó al ciclismo tico.

Rojas ya había purgado una sanción de dos años de suspensión, porque en 2007 dio positivo con fentermina, mientras reforzaba al equipo cuscatleco Cogeas en la Vuelta a El Salvador.

El 31 de enero, la UCI anunció que en un control sanguíneo se le halló la presencia de CERA y el viernes pasado, se dio a conocer que en dos exámenes de orina se le detectó la presencia de testosterona y derivados anabólicos.

Es decir, a él se le contabilizan tres resultados analíticos adversos de la pasada Vuelta a Costa Rica, competencia que ganó en 2005, 2010, 2013, 2014, 2015 y 2017.

De esas coronas, la que corre peligro es la última, porque si lo declaran culpable, la perderá y el título pasará a manos de Román Villalobos, pero no está claro si pueda haber algo más.

"Eso depende de los procesos de investigación, va a depender mucho del departamento legal de la UCI sobre qué decide hacer, qué testimonios encuentran y cómo deciden aportar más información algunas otras personas", expresó el doctor Cristhiam Moraga, experto en materia antidopaje.

"Yo no sé si eso puede pasar, siempre existe la posibilidad de que pase y hasta el momento creo que se va a manejar por este evento en particular (Vuelta a Costa Rica 2017), pero no sé qué manejará a lo interno el departamento legal y qué habrán aportado los otros atletas implicados", recalcó.

Mientras que la CERA fomenta la producción de glóbulos rojos y el efecto que tiene es el aumento de la resistencia, recuperarse más rápido y disminuir o desaparecer la sensación de fatiga, "los anabólicos se usan para mejorar la masa muscular, hacerla más grande y por lo tanto se tiene más fuerza y más potencia, sobretodo en el tren inferior que es lo que más aporta a la hora de utilizar la bicicleta", explicó el Dr. Moraga.

Por otra parte, el anuncio que hizo Lance Armstrong de que vendrá a correr La Ruta de los Conquistadores inquieta a la Federación Costarricense de Ciclismo (Fecoci).

Según el jerarca de los pedales ticos, Juan Manuel González, la Fecoci es el ente que regula el ciclismo en todas sus formas en el país y pese a que no sabe si La Ruta va a solicitar el aval este año o se lo pedirá al deporte de aventura, el problema con Armstrong es que él purga una sanción de por vida.