
Issoudun, Francia (AFP). Los dos líderes del equipo Astana, Alberto Contador y Lance Armstrong, han vivido un buen inicio del Tour ciclista de Francia, pero su rivalidad, en ocasiones casi hostilidad, se percibe cada día con más nitidez.
Aunque la mayoría de corredores y directores deportivos considere superior a Contador, once años menor que el tejano, lo cierto es que en la clasificación general el español sólo supera a su compañero y adversario en apenas dos segundos, lo que deja abiertos todos los pronósticos.
En la prensa española se ha especulado con maniobras de desestabilización por parte del norteamericano hacia el ciclista madrileño. Ya en los primeros días, en un corte del pelotón que dejó a Armstrong en el grupo de cabeza y a Contador por detrás, el estadounidense no se resistió y lanzó un 'dardo'.
"No hay que ser un premio Nobel para saber que, cuando hay viento, hay que correr delante", comentó. Contador quedó descolgado en aquella ocasión.
Cuando se le recuerda que oficialmente el español es el jefe de filas, Armstrong, siete veces campeón del Tour, y que ha regresado este año a la competición tras más de tres años de parón, responde que será la carrera quien dicte sentencia.
"No firmaría ser tercero en París", dijo Armstrong tras las tres etapas en los Pirineos.
Contador adopta ante esto la postura de un campeón centrado únicamente en conseguir sus retos deportivos. "Todas estas polémicas no me afectan. En el Tour, hay que estar concentrados en la carrera", insiste.
Su primera respuesta llegó con un ataque en la subida al Arcalis, que le permitió sacar 21 segundos a sus rivales, Armstrong incluido.
La posición del mánager de Astana, Johan Bruyneel, en el conflicto también ha provocado polémica. El belga es amigo de Armstrong y, aunque señala que Contador es el líder de la formación, puntualiza siempre que el estadounidense "no es un corredor como los demás".
En los últimos días también ha habido voces que hablan de la debilidad de Astana si su equipo está dividido y con problemas por sus tensiones internas.
La formación kazaja es una de las más fuertes jamás inscritas en el Tour, con cuatro hombres capaces de terminar en el podio (Contador, Armstrong, Levi Leipheimer, Andreas Kloden) pero en el Tour hay precedentes de grandes equipos que acaban fracasando por falta de cohesión interna.
Con los Pirineos ya superados y tras cruzar la primera jornada de descanso y 'reflexión', el Tour entra en su parte decisiva, camino de los Alpes, donde la batalla entre ambos promete ser apasionante.