El cuerpo médico del Comité Olímpico Nacional diseñó una estrategia para combatir el llamado Síndrome de los Husos Horarios, que afecta a las personas que viajan a lugares muy alejados.
Los atletas costarricenses se enfrentarán a ese problema (conocido en inglés como jet lag ) durante la Olimpiada de Pekín 2008 , porque China está 14 horas adelante de nuestro país.
Al cambiar de zona horaria, el cuerpo humano suele reaccionar de manera negativa, con problemas para dormir, comer y concentrarse, entre otros. Todo esto genera obvias consecuencias para las competencias deportivas.
Para minimizar el impacto, el jefe médico del CON, Gerardo Murillo Cuza, diseñó una estrategia que empezará a activarse cuando la delegación viaje a Los Ángeles, única escala antes de tomar el avión hacia la capital china.
La idea es que los deportistas no duerman ni un minuto en aquella ciudad californiana, y que lo hagan cuando suban al avión, a las 9 a. m. En ese momento serán las 10 p. m. de Pekín, el momento idóneo para acostarse.
Luego de dormir unas ocho horas se despertarán y tomarán el equivalente al desayuno, aunque todavía falten algunas horas para arribar al continente asiático.
“En el momento de llegar a Pekín la clave está en irse a entrenar cuanto antes. Está demostrado que hacer actividad física ayuda mucho a la adaptación de cualquier persona, con mucha más razón si es un atleta”, comentó Murillo.
Presupuesto. Otra forma recomendable para evitar la pesada carga del jet lag es desplazarse al lugar de competencia con un día de anticipación por cada hora de diferencia. Esto implica irse dos semanas antes en el caso de China.
El entrenador de natación Alexis Laurencio solicitó viajar a Asia el 26 ó 27 de julio, para que Mario Montoya y Marianela Quesada hagan un campamento en Osaka (Japón) antes de competir en Pekín.
Según detalló, Australia y Gran Bretaña planean efectuar un cuartel similar, en el mismo sitio.
“Si no podemos cumplir con esta programación no podemos garantizar resultados. En natación es imprescindible garantizar una correcta adaptación a los cambios de hora”, comentó el técnico.
No obstante, el jefe de misión Henry Núñez afirmó que es muy difícil aprobar el campamento, pues implicaría un costo adicional de $4.000 (¢2,12 millones) para cada uno de los tres tiquetes aéreos (los dos atletas y el entrenador).
La delegación tica viajará el 2 de agosto y llegará el día 4. La inauguración será el 8.
Núñez confía en que el plan diseñado por Murillo Cuza ayude a mitigar el nocivo jet lag .
El médico ya aplicó una “receta” similar cuando trabajó con la delegación que estuvo en los Juegos de Seúl 88, y que debió enfrentarse al mismo problema.
Los resultados fueron satisfactorios para los atletas, incluyendo el caso de Sylvia Poll, quien se trajo una medalla de plata.