
Los Cachorros de Chicago salieron al Wrigley Field sabiendo que la única alternativa para seguir con vida en la Serie Mundial era vencer a los Indios de Cleveland... y lo lograron.
Uno de los partidos más apretados de la serie se dio este domingo con un marcador final de 3 a 2, que deja con vida, pero en cuidados intensivos, a los Cachorros.
Ambas escuadras salieron a la cancha con dos de sus mejores lanzadores, Jon Lester para los Cachorros y Trevor Bauer en el montículo de la Tribu.
Los Indios se fueron arriba en el marcador en la parte alta de la segunda entrada y los fantasmas de una nueva Serie Mundial perdida rondaba Chicago, pero en la baja de la cuarta aparecieron los bateadores y los locales le dieron la vuelta al juego con tres carreras.
La emoción no quedó ahí, pues los Indios descontaron, con lo que se vino un duelo de lanzadores cerradores entre Cody Allen para los Indios y Aroldis Chapman para la casa.
Ninguno de los dos cerradores permitieron carrera, pero Chapman destacó con un ponche espectacular ante José Ramírez y así se adjudicó el salvamento luego de más de 35 lanzamientos en el cierre.
Con este resultado, la serie se traslada nuevamente a Cleveland, donde este martes se realizará el juego seis de la serie a las 6 p. m. y, en caso de ser necesario, el juego siete este miércoles.
Si los Cachorros quieren llegar a un definitivo juego siete en la Serie Mundial, deberán emular el segundo juego de la serie, cuando ganaron por 1-5 en el Progressive Field de Cleveland.
Para el juego de mañana los Cachorros se jugarán el todo por el todo con Jake Arrieta en la lomita, mientras que Terry Francona espera ganar la Serie Mundial con Josh Tomlin.
Los Cachorros de Chicago tienen 108 años de no ser campeones de las Grandes Ligas.
