
Londres. dpa. Gran Bretaña se quedó muy pronto sin representación tenística en terruño propio: la eliminación del ídolo local Tim Henman, junto a la de Katie O’Brien, ayer en el cuarto día de competencia, provocará una gran pérdida de interés de los aficionados de ese país por el tercer Grand Slam de la temporada, el Abierto de Wimbledon.
Henman, de 32 años y con cuatro semifinales en el All England Club en su currículum, cayó en segunda ronda a manos del español Feliciano López en un maratonianomatch suspendido el miércoles por la lluvia y saldado ayer con pizarra 7-6 (7-3), 7-6 (7-5), 3-6, 2-6 y 6-1.
El británico, en la pendiente final de su carrera y actualmente en el puesto 72 del ranquin, lleva 14 ediciones de Wimbledon disputadas, pero nunca pudo levantar el trofeo que por última vez para el país anfitrión acarició en la categoría masculina en 1936 Fred Parry.
Tras su tercera derrota consecutiva en segunda ronda de Wimbledon, Henman apuntó contra los jefes del tenis británico y los culpó de la nueva debacle. “Es deprimente, pero es la realidad: aquí es dónde estamos.
“Durante años hemos aceptado demasiado la mediocridad. Pareciera que algunos de los jugadores (británicos) necesitan que lo despierten para darse cuenta que el nivel de juego y de competencia en todo el mundo es muy, muy alto”, agregó Henman, quien reprochó a la federación por “haber mimado a tenistas sin futuro”, dándoles grandes cantidades de dinero, “gracias a los cuantiosos ingresos provenientes de Wimbledon”.
En tanto, O’Brien, 154 del ranquin, perdió ante la holandesa Michaella Krajicek 6-0 y 6-1.