Ramírez, de 42 años de edad y con 31 de practicar el boliche, culminó el pasado 19 de abril con su primer juego perfecto, un hito en esta disciplina al que todos los jugadores aspiran pero pocos logran.
“El 300 (puntuación máxima) definitivamente en todos los que jugamos este deporte es el máximo objetivo, el último logro. Alcanzarlo es algo muy bonito que siempre quise a lo largo de toda mi carrera”, expresó Ramírez.
El juego perfecto consiste en derribar todos los bolos mediante chuzas a lo largo de los 12 lanzamientos del juego, para sumar así un total de 300 puntos.
La jugadora advirtió que aún desconoce si será parte de la delegación costarricense que estará en las justas caribeñas en julio próximo, aunque reconoció que espera que así sea.
“Sé que Costa Rica va a participar y desde luego me gustaría estar allá, pero eso ya no dependerá de mí”, aseveró Ramírez.