Una investigación de la Auditoría del Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (Icoder) reveló irregularidades en viajes al exterior hechos en el 2010 por funcionarios de esa entidad y la autorización de salidas fuera del país de personas que no pertenecen a esta.
Dicha auditoría, de la cual este diario tiene copia, involucra a Luis Peraza, director del Icoder; Rándall Gutiérrez, gerente general interino del Estadio Nacional; Cristian Moraga, miembro de la Comisión Antidopaje; y Martín Faba, presidente de la Asociación Costarricense de Boliche (Acobol).
También menciona a Mónica Calderón, funcionaria del Icoder; Roberto Solano, de la Dirección de Deporte del Icoder; y a Giselle Goyenaga, exministra de Deportes.
Goyenaga renunció a su cargo el pasado 8 de febrero, alegando que tenía que hacerle frente a proyectos personales.
El informe, con fecha del 3 de marzo, concluye que Goyenaga y Peraza dañaron la imagen del Icoder con su presencia en el Foro Paz y Deporte, efectuado entre el 1.º y 3 de diciembre del 2010 en Mónaco.
“Es posible determinar la existencia de irregularidades (...) cuyo resultado final ante la opinión pública, y notorio, evidencia un daño provocado en la imagen institucional”, reza el informe luego de analizar los trámites efectuados en la preparación de dicho viaje.
La auditoría añade que a la exministra y a Peraza se les autorizó a ir, después del foro, a varias reuniones con el Consejo Superior de Deportes de España; sin embargo, dicha dependencia estuvo cerrada del 5 al 12 de diciembre.
Esto le había sido comunicado a Goyenaga por medio de un correo electrónico de María Marta Ortiz, encargada de cooperación y relaciones internacionales del Icoder, con fecha del 8 de noviembre.
“En consecuencia, no es posible determinar que Goyenaga y Peraza hayan aprovechado su permanencia en Madrid, con fecha de regreso del 8 de diciembre, según consta en un documento de liquidación”.
La investigación también advierte que la exministra aún debe $1.290 de la liquidación de dicho viaje por tierras europeas.
La investigación señala que el viaje de Gutiérrez a los estadios Azteca y Omnilife, del 6 al 11 de noviembre, se aprobó el 4 de ese mes, pero que la entrada en vigencia del Reglamento de la Junta Administradora fue el 23 de noviembre.
“El señor Director Nacional autorizó el adelanto de gastos de viaje y transporte al exterior, sujetos a liquidación, por la suma de $1.268,56 por gastos de viaje y $1.527 por tiquete (...) sin ser Rándall Gutiérrez funcionario o subaltero del Icoder”, indica la auditoría.
Ello contraviene el artículo 4 del Reglamento de Gastos de Viaje para funcionarios públicos de la Contraloría General de la República.
Similar anomalía a la de Gutiérrez se da en el viaje de Cristian Moraga a Guatemala, donde se reunió con la Organización Regional Antidopaje entre el 21 y 24 de agosto.
Otra irregularidad en la salida de Moraga es que la exministra Goyenaga le solicitó a Peraza que mediara en el viaje, ello sin tomar el parecer del Consejo de Deportes.
“El acto administrativo de aprobación e instrucción comunicado y solicitado por la señora Goyenaga y el señor Peraza representa una mediación sin la validez legal que otorgue al acto ejecutado la legitimidad requerida (...), se detecta la presencia de vicios suficientes para invalidar la gestión de compra”.
También se cuestiona el viaje de Martín Faba, jerarca de la asociación de boliche, a Munich, a la sesión de la Federación Internacional de Boliche, del 7 al 24 de agosto.
Se señala al Consejo de Deportes no solo por autorizar el viaje de alguien ajeno al Icoder, sino porque en 2010 giró a Acobol ¢8 millones.
“De lo que otorga el Icoder a la Acobol para el 2010, se autoriza el 30% en gastos administrativos y, en consecuencia se avala la ejecución de gastos al exterior. Lo anterior permite evidenciar deficiencias en la planificación y control del Icoder en beneficio de la Acobol”.
En el caso de Mónica Calderón, quien es asistente de Peraza, se objeta su viaje al Congreso Deporte y Mujer realizado del 22 al 25 de noviembre en Ecuador.
Además que Roberto Solano, en su momento director interino del Icoder, gestionó gastos por $107 cuando ella tenía todo cubierto.