
El británico Andy Murray y el canadiense Milos Raonic se disputarán una plaza en la final del Abierto de Australia, primer Grand Slam de la temporada, tras superar este miércoles los cuartos de final.
Murray venció a David Ferrer en cuatro mangas (6-3, 6-7, 6-2 y 6-3) y accedió a su sexta semifinal en Melbourne Park, de donde salió subcampeón en cuatro ocasiones. Fue segundo en 2010, 2011, 2013 y 2015.
A un triunfo de su quinta final del Abierto de Australia se situó ahora, tras contrarrestar la energía de David Ferrer.
"Creo que he jugado bien hoy", señaló Murray en rueda de prensa. "Es más, diría que ha sido el mejor partido que he tenido hasta el momento aquí, especialmente el segundo y el tercer set. He sentido que el golpeo de la bola desde el fondo de la pista era mucho mejor", analizó.
Superado por la agresividad de su oponente, Ferrer consideró que pagó "un poquito el peaje del segundo set", en el que logró reengancharse al encuentro al ganar el desempate. El empeño en recuperar su desventaja, sin embargo, se volvió en su contra en la tercera manga.
"Sobre todo los primeros juegos del tercer set han sido muy duros y lo he pagado. Ahí he pegado un bajón, pero luego en el cuarto me he vuelto a recuperar. La verdad es que he vuelto a tener energía, pero Andy ha tenido momentos muy buenos, sobre todo con su revés. Ha cambiado direcciones muy fácil, ha jugado más dentro de la pista, más agresivo, y no he podido coger iniciativa", lamentó.
Por su parte, el canadiense Milos Raonic triunfó sobre el francés Gael Monfils, victoria que lo situa a un paso de su primera final de Grand Slam.
El jugador de origen montenegrino, asesorado desde este torneo por el extenista español Carlos Moyá, batió por 6-3, 3-6, 6-3 y 6-4 a Monfils y alargó su racha de victorias.
Campeón en Auckland (Nueva Zelanda) en la primera cita de su calendario, Raonic suma nueve triunfos consecutivos, cinco de ellos en Melbourne.
Para superar los cuartos de final, fase en la que cayó el pasado año, Milos debió combatir la resistencia de Monfils, más descansado que él.
El canadiense llegó al duelo de cuartos de final con casi diez horas sobre sus piernas; el francés, con algo más de siete y un recorrido algo más benevolente.
Mientras que Monfils se encontró a dos jugadores procedentes de la fase previa, Raonic se deshizo en las dos rondas anteriores a dos de los favoritos al título: al serbio Viktor Troicki (21) y al suizo Stan Wawrinka (4).
En el cuadro femenino, la jornada resultó exitosa para otra británica, Johanna Konta, y para la alemana Angelique Kerber.
Konta, número 47 del mundo, apartó de la semifinal a la china Shuai Zhang mientras que Kerber, sétima favorita, se impuso a la bielorrusa Victoria Azarenka.
El viernes regresarán al Rod Laver Arena para afrontar su choque de semifinales tras el duelo entre la estadounidense Serena Williams, defensora del título, y la polaca Agnieszka Radwanska.