Guadalajara (México), 9 jun (EFE).- Oswaldo Sánchez, portero de la selección mexicana de fútbol, viajó hoy a Alemania y aseguró que estará listo para jugar contra Irán el domingo, en el primer juego de su país en la Copa Mundial de fútbol.
Sánchez llegó ayer a Guadalajara, oeste de México, para participar en los funerales de su padre Felipe Sánchez, quien murió de un paro cardiaco el miércoles pasado.
Minutos antes de abordar un vuelo privado junto con su esposa, madre y hermanos, agradeció la solidaridad de su familia y aficionados, así como la de quienes proporcionaron el avión que le permitirá regresar a Alemania sin escalas,
"Tengo que apoyar a mis compañeros, no le puedo fallar a la gente que cree en mí, no le puedo fallar a mi padre; él era quien más quería verme jugar", dijo.
El jugador reiteró su disposición de aparecer el domingo con su equipo, pero reconoció que no será decisión de él si juega.
"Es decisión del técnico Ricardo Lavolpe; me voy con la idea de jugar, de llegar y estar bien, yo soy el primero en saber que estoy bien para jugar o no, pero voy con esa ilusión y quiero jugar y voy con todo".
Según el portero, está dolido por la pérdida de un ser querido, pero la vida sigue, y va a Alemania con la entereza y la ilusión de jugar". El portero titular de la selección mexicana llegará mañana a Neuremberg, de acuerdo al plan de vuelo, alrededor de las 21:30, hora de Alemania, después de un vuelo de unas 14 horas, directo desde Guadalajara.EFE.
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