Buenos Aires, 28 may (EFE).- Oscar Ruggeri tomó hoy posesión del cargo de entrenador del Independiente de Avellaneda argentino en sustitución de Américo Gallego, y en su presentación pidió tranquilidad a la afición porque, dijo, no tiene por costumbre alinear a los defensas como delanteros.
Parte de la hinchada del Independiente pidió a la directiva que mantuviera a Gallego en su puesto, al entender que su estilo de juego está de acuerdo con la tradición del club, y se manifestó en contra de Ruggeri, al que identifica con la fuerza y el pragmatismo por sobre la técnica.
"Voy a hacer lo imposible para quedarme. Sé lo que significa este club y que se queden tranquilos porque a mí gusta jugar bien al fútbol, yo no pongo a los defensas como delanteros. Y en general los que ganan juegan bien", indicó Ruggeri en una rueda de prensa.
"Tengo muy claro que si ganamos nos va a ir bien a todos, y si perdemos me van a comer los riñones", afirmó el ex entrenador del San Lorenzo argentino y de los equipos mexicanos Chivas de Guadalajara y Tecos.
El Independiente había ofrecido a Gallego la renovación de su contrato hace un mes y medio, aunque por diferencias económicas con este entrenador la directiva decidió convocar a Ruggeri a falta de siete partidos para la finalización del torneo Clausura.
Con Gallego, el equipo ganó el torneo Apertura 2002 pero este año sumó cinco derrotas y otros tantos empates en 13 partidos y está a 17 puntos de distancia de los líderes Boca Juniors y Vélez Sarsfield.
En la presentación del nuevo entrenador, el presidente del club, Andrés Ducatenzeiler, le pidió "ganar todos los domingos y promover a los jugadores de la cantera".
Oscar Ruggeri debutará en su cargo el próximo domingo, en el partido de la décimo cuarta jornada del torneo Clausura ante el Rosario Central. EFE
ee/cw