24 noviembre, 2005
 Danilo Turcios (19) fue una molestia para la Liga. Lo marcan Cristian Oviedo y Bryan Ruiz (derecha). | AP
Danilo Turcios (19) fue una molestia para la Liga. Lo marcan Cristian Oviedo y Bryan Ruiz (derecha). | AP

Tegucigalpa. AP y Redacción El campeón del futbol de Costa Rica, Liga Deportiva Alajuelense, venció anoche, 0 a 1, a su similar de Honduras, el Olimpia, en el inicio de la serie final por el título de la Unión Centroamericana de Clubes (UNCAF).

El gol de los costarricenses fue anotado por el mediocampista Pablo Gabas, al minuto 15 del partido, tras un gran pase de su compañero Carlos Hernández.

De esa manera los manudos hicieron la faena en el propio patio de los leones catrachos y se adelantaron en esta final, que se cerrará el miércoles próximo en el estadio Alejandro Morera Soto de Alajuela.

La ventaja alajuelense es corta y ante un equipo como el olimpista, que demostró su buen oficio, no sirve para sacar pecho.

Sin embargo, los hondureños cargan con el lastre de ir a buscar la remontada en casa ajena.

El juego. Olimpia, dominó territorialmente en gran parte del juego, mientras que Alajuelense cerró filas ante sus contrincantes sin permitirles muchas libertades.

El costarricense Wardy Alfaro se lució por salir repetidamente al paso de la pelota para defender su portería.

Dos intervenciones suyas ante sendos remates de Luciano Emilio (32') y Wílmer Velásquez (39') ahogaron el grito de gol de los aficionados locales.

Los costarricenses, sin renunciar al ataque, realizaron un trabajo muy táctico, en el que jugadores como Cristian Oviedo y Pablo Nassar -por citar a dos- se distinguieron por su labor en la marca, el quite de la pelota y la entrega limpia de esta.

La segunda mitad no cambió en mucho el panorama: Olimpia en busca de algún resquicio para filtrarse y la Liga con orden cerraba las posibles fisuras en su esquema.

Aquellas ocasiones -pocas en realidad- que franquearon el sistema defensivo de los manudos, la figura del meta Alfaro -con sobriedad y calma- fue el portón que clausuró esos intentos.

El esfuerzo físico le pasó la factura a los locales, quienes se vieron muy cansados hacia el final del cotejo; los manudos lucieron más enteros en ese aspecto.

Olimpia así perdió lucidez y precisión, mientras la Liga recogía los frutos de su buen trabajo táctico, que le permitió triunfar de visita.

Tras concluir el juego, la policía evitó que aficionados enardecidos provocaran disturbios en las graderías populares al estar molestos porque Olimpia perdía después de la segunda fase. No se reportaron arrestos.