
PARIS (AFP) - La defensa de Floyd Landis se derrumbó este lunes, al revelar L'Equipe la presencia de testosterona exógena en varias muestras B tomadas durante el Tour de Francia 2006 a su ganador, cuando el ciclista estadounidense asegura que su propio organismo produce esa sustancia.
Landis se sometió a ocho controles antidopaje en el último Tour. El de la 17ª etapa dio positivo al analizarse las muestras A (con el método que compara testosterona y epitestosterona) y B (por espectometría de masa o IRMS). Como las demás muestras A dieron negativo, no procedía efectuar el contraanálisis de las muestras B, que son las que acaban de revelar el dopaje.
Los defensores del ciclista reaccionaron de inmediato alegando problemas en el procedimiento de los análisis efectuados en el Laboratorio Nacional francés de Lucha contra el Dopaje (LNDD) de Châtenay Malabry, a petición de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA), pero no cuestionaron el resultado.
"Por orden de la USADA, prohibieron el acceso al LNDD a Paul Scott (experto de Landis). El análisis de dos muestras se efectuó sin representante de Landis. Ese comportamiento viola sus derechos y empaña seriamente la integridad de un procedimiento ya dudoso", escribió Michael Henson, portavoz del corredor.
Poco después, el propio Landis denunciaba la "posible falsificación deliberada de los resultados" en el LNDD. "Gané el Tour limpiamente y me decepciona aunque no me sorprende ver este tipo de filtraciones... en l'Equipe", dijo, leyendo un comunicado en una conferencia de prensa telefónica.
"Estamos analizando la posible falsificación deliberada de los resultados y la destrucción voluntaria de las pruebas, una de las razones por las que nos opusimos a que se repitieran los análisis en ese laboratorio", declaró.
Tres semanas antes de que el 14 de mayo Landis comparezca ante la USADA, el corredor se ha quedado sin argumentos, ya que ahora tendrá encima de la mesa, no uno, sino varios controles positivos por testosterona exógena.
La USADA, que no logra avanzar en la investigación por los constantes recursos que interpone la defensa de Landis, pidió al LNDD ese análisis retrospectivo, en una decisión inédita, precisamente para desbaratar la tesis del error de manipulación o negligencia que alegaba el ciclista.
El interés de ese análisis residía en el método utilizado, ya que el IRMS es mucho más fiable que el tradicional que se había aplicado a la muestra tomada en la 17ª etapa.
Floyd Landis, de 31 años, está más cerca que nunca de ser suspendido durante dos años por la USADA. Si es sancionado, la Unión Ciclista Internacional (UCI) podría despojarle de su victoria en la última edición del Tour y el trofeo recaería entonces en el español Oscar Pereiro, que fue segundo.
© 2007 AFP