La NBA anticipa el renacimiento para el 2 de noviembre.
Catorce juegos señala el programa de apertura, con cambios en las reglas que, según esperan los ejecutivos del mejor baloncesto del mundo, incidirán en la reducción del juego físico, el incremento de la anotación, la rapidez y el mejor espectáculo atlético.
La anotación ha declinado de manera alarmante en los últimos seis años, con 91 puntos por juego en la última temporada, el promedio más bajo desde la instauración del reloj de 24 segundos en 1954-55.
De acuerdo con el proyecto, los defensores no podrán usar manos y antebrazos para detener a un atacante en cualquier lugar de la cancha y tampoco podrán obstruir a los rivales que no tienen la pelota en sus manos.
Los cambios propuestos intentan imprimirle más dinámica al espectáculo, incluyendo además una cuenta de 5 segundos para un jugador que regatea bajo la línea de foul extendida, mientras da la espalda al defensor.
Las propuestas son sometidas a examen en ligas de verano, aunque será la mesa de gobernadores la que dictará la sentencia definitiva.
Expectativa
Las modificaciones no son tan radicales como la de 24 segundos o el aumento de la dimensión de los canales laterales de 6 a 12 pies en 1951 o de 12 a 16 pies en 1964, aunque si tendrán un efecto sustancial en cuanto a velocidad y anotación.
Los efectos de las nuevas reglas son disímiles. Mark Jackson (Pacers) y Charles Barkley (Rockets) se verán perjudicados en sus reiteradas jugadas de regatear con la espalda contra el defensor.
Reggie Miller (Pacers) y Allan Houston (Knicks), buenos encestadores en cortes, se beneficiarán porque los defensores no podrán obstruirles el paso, ni el movimiento sin bola.
Shaquille (Lakers) verá reducidas sus posibilidades porque se permitirá cualquier tipo de defensa en el lado fuerte de la cancha y un posteo más cerrado.
La prohibición para los defensores de tocar con manos y antebrazos a buenos dominadores de bolas, pone en desventaja a jugadores de fuerza, como John Starks (Warriors) y Chris Childs (Knicks). La gran ventaja sería entonces para los más rápidos y habilidosos, al estilo de Allen Iverson (Sixers).