Sidney. La Comisión Ejecutiva del COI acordó hoy descartar la inclusión de nuevos deportes en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 con el fin de preservar la cuota de 10.000 atletas y no añadir nuevos problemas a los organizadores.
Esta decisión fue recibida con desolación por el presidente de la Federación Internacional de Esquí Náutico, el colombiano Andrés Botero, que anunció nada más conocerla que abandonará el cargo a corto plazo, probablemente el próximo septiembre.
El esquí náutico era el único deporte que contaba con el apoyo del propio comité organizador de Atenas, por lo que Botero se había desplazado esta semana a Suiza para vivir en directo una decisión que él esperaba positiva y por la que ha trabajado más de nueve años.
La Ejecutiva del COI aprobó, en cambio, la definitiva admisión en el programa de los Juegos de los deportes que tenían un visto bueno provisional: sóftbol, taekwondo, triatlón, voley playa y trampolín de gimnasia.
"Es evidente que el autobús está lleno y que los que queremos entrar sólo podemos hacerlo si empujamos para que otros salgan", comentó Botero.
"Pido al COI unas reglas claras sobré cómo los deportes nuevos pueden entrar en el programa. Hay que buscar soluciones, porque no las hay. Sería lo más justo para todos", comentó el colombiano, presidente también del comité olímpico de su país.
Botero se mostró abrumado ante la perspectiva de esperar ocho años más, hasta 2012, para ver el esquí náutico en los Juegos.
"Es mejor entregar el bastón de mando y dejar que otro siga luchando", indicó a EFE. El próximo septiembre celebrará elecciones la federación internacional, momento que Botero podría elegir para abandonar la presidencia.
"Al menos llegamos a la final, porque hasta el último momento estuvimos encima de la mesa, pero eso no es consuelo", dijo.
Otro de los deportes con aspiraciones de ser incluido en el programa de Atenas era el kárate, cuya federación internacional preside el español Antonio Espinós.
El director de Deportes del COI, Gilbert Felli, justificó la decisión en "la obligación de no sobrepasar el número de 10.000 atletas en los Juegos, como estipula la Carta Olímpica", y en la experiencia de anteriores comités organizadores sobre "el coste que supone cada nuevo deporte".
Felli también recordó el elevado número de periodistas acreditados para los Juegos de Sydney y añadió que nuevos deportes suponen nuevas unidades de televisión, nueva infraestructura para la cobertura y nuevas instalaciones.
"Y la Comisión de Reformas del COI recomendó reducir, no ampliar, el programa olímpico", apuntó.
Sobre las esperanzas que, entonces, pueden albergar las federaciones que quieren ser olímpicas, Felli dijo: "Sólo hemos estudiado el programa de 2004. Aún no hemos discutido una posible reducción ni los programas de 2008 o 2012".
Andrés Botero calculó que, desde que él asumió la presidencia de la Federación Internacional de Esquí Náutico en 1991, este organismo se habrá gastado unos dos millones de dólares en su campaña pro Juegos. "No es mucho comparado con lo gastado por otros", apuntó.
Botero considera que, mientras el COI no se atreva a eliminar deportes del actual programa, la única salida que les queda al resto es "fomentar los Juegos Mundiales y convertirlos en una especie de Olímpicos de segunda división".
Respecto a los Juegos de Invierno, la novedad para los de Salt Lake City será la conversión de los saltos de trampolín en una prueba mixta.
La Comisión Ejecutiva del COI también aprobó hoy el presupuesto de Solidaridad Olímpica para el cuatrienio 2000-2004, presentado por el director de este departamento, el español Pere Miró.
Solidaridad dispondrá de 209,5 millones de dólares para becas y ayudas a los deportistas, un 72 por ciento más que en el anterior ciclo olímpico.
Este aumento de presupuesto responde al éxito de los programas de Solidaridad en Sydney 2000, donde un 75 por ciento de los 472 becarios, la mayoría procedentes de países poco desarrollados, logró la clasificación para los Juegos. Allí sumaron 70 medallas y 92 diplomas.
En los próximos años, por primera vez, algunos fondos irán a parar a asociaciones continentales de comité olímpicos.
El presidente del COI, Juan Antonio Samaranch, recordó a los miembros de la Ejecutiva que el dinero de Solidaridad "no cae del cielo, sino que es producto de los acuerdos con los patrocinadores y con las cadenas de televisión", según refirió el director general Francois Carrard.