Sin embargo, el jugador más valioso de Estados Unidos 94 aseguró que esta no es su despedida definitiva como internacional.
Minutos después de conocer la decisión de Mario Zagallo, seleccionador brasileño, Romario aseguró en una emotiva conferencia de prensa que lo sucedido ayer es lo más triste que le ha pasado en su vida.
"Este no es mi final como internacional. Sé que volveré a jugar con la selección nacional", afirmó Romario, quien debió hacer un esfuerzo para impedir las lágrimas.
"A pesar de todo sé que hay mucha gente triste por esta situación, pero también sé que hay quien se ha alegrado al conocer que yo no voy a estar en el Mundial. Esto quizás me sirva para aprender a valorar otras cosas", agregó Romario.
"Posiblemente ahora comenzaré a dar valor a otras cosas", agregó, pero el llanto le impidió seguir hablando, y se cubrió el rostro con las manos.
Tras unos segundos, intentó hablar nuevamente: "No quiero que esto sea un adiós...", alcanzó a decir, antes de quebrarse otra vez.
En ese momento, el jefe de prensa de la delegación, Nelson Borges, que lo acompañaba en la conferencia de prensa, lo retiró del lugar. Los periodistas, en su mayoría brasileños, le brindaron un sonoro aplauso.
"La vida da alegrías y tristezas", dijo Romario. "Ahora, creo que la mayoría de ustedes están tristes, como lo estoy yo".
Romario, conocido por los aficionados brasileños como el Bajito de Oro, dijo que ayer supo que el resultado de un examen de resonancia magnética de la zona de su desgarro muscular había sido negativo, y que no podría jugar el mundial.