Ciudad de Guatemala. Juan Orellana y David Taylor son las figuras de un seleccionado de futbol de un país tradicionalmente beisbolístico.
"Que se olviden, nosotros venimos aquí a complicarle la vida a todo, aquellos que se llaman grandes en Centroamérica", advirtió el guardameta Orellana, jugador de las promesas del Galaxy de Los Angeles (EE.UU.).
El futbol en su país es el segundo deporte. Hoy con la aparición de algunos campos de futbol y la construcción de tres estadios, esta disciplina toma fuerza en la república vecina.
Taylor, exjugador de Belén, Ramonense y Puntarenas, tercia en la conversación: "Es difícil desbancar al beisbol pero ya han ido apareciendo canchas y el estar aquí es una muestra de que poco a poco nos iremos metiendo en el profesionalismo".
Mauricio Cruz, entrenador del cuadro nicaragüense, está consciente de que las posibilidades de un eventual pase a la segunda fase son escasas.
"Nosotros sabemos que no tenemos muchas posibilidades pero vamos a complicarles la vida. Seremos un obstáculo", dijo.
Los nicas entrenaron a las 10 a.m., en el estadio Mateo Flores, donde esta noche, se enfrentarán a Costa Rica. "Conocemos algo del futbol de ustedes, los ticos, porque allá los seguimos por la televisión. Sabemos cómo juegan", comentó Cruz.
Orellana retoma el diálogo y lanza una pregunta: "Averiguen cómo le fue a Guatemala en la la eliminatoria. Conoces el marcador. Perdimos 1 a 0 allá en Managua y aquí caímos 2 a 1. A ellos les costó ganarnos, los pusimos a sufrir".
Horacio Cordero, hoy entrenador de la Tricolor y quien dirigió a los chapines en aquella serie, dijo: "Cuidado con Nicaragua, es un equipo que viene creciendo".
Orellana y Taylor, las figuras de una selección de la vecina nación, serán la batuta de un grupo de noveles jugadores que encontraron en el futbol una alternativa diferente para practicar el deporte más allá del diamante.