Managua. El Gobierno de Nicaragua renunció a que el país sea sede de los VIII Juegos Deportivos Centroamericanos de 2005, porque carece de recursos económicos para organizarlos, y el sector privado no los apoya, informaron hoy, martes, fuentes oficiales.
Nicaragua obtuvo la sede de esos juegos el 23 de noviembre de 2001, en sesión plena de la Organización Deportiva Centroamericana (ORDECA), en la que sólo Panamá fue propuesta como segunda opción para organizarlos.
El presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, extendió el "aval" gubernamental para hacerse cargo de organizar la competición a sólo 19 días de haber sido electo y desde Estados Unidos, por medio de un fax, tras recibir "promesas" de que existía financiación para ello.
Altos funcionarios gubernamentales anunciaron la noche de ayer lunes a la prensa deportiva local la decisión que tomó el presidente Bolaños, y que hoy será formalizada en una rueda de prensa por el Ministro de Educación, Silvio De Franco.
De Franco, su hermano y coordinador de políticas económicas de Bolaños, Mario De Franco, el director del Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes, Roberto Urroz, y el presidente ejecutivo del comité organizador de los juegos, Jaime Arellano, anunciaron anoche que declinaban la sede.
"Necesitábamos confirmar las cosas. Tenemos que admitir que no tenemos dinero para hacer los juegos, y que al presidente Bolaños se le dijeron cosas que no eran reales", expresó De Franco.
Según la prensa deportiva local, los VIII Juegos Centroamericanos tenían un coste de 45 millones de dólares, a cubrir con supuestos créditos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Taiwán y España.
La crónica deportiva nicaragüense coincidió en que Bolaños "pecó" de "ingenuo" ante el ofrecimiento del nicaragüense-estadounidense, Roberto Arguello, para organizar la competición.
Arguello, designado por Bolaños presidente del comité organizador de los juegos le habría ofrecido el préstamo inexistente del BID, y los de Taiwán y España, así como otras donaciones, "que no estamos en capacidad de pagar", explicó De Franco.
Luego del primer año, los funcionarios gubernamentales detectaron que el comité organizador no había conseguido ni un centavo de los 45 millones de dólares, necesarios para construir instalaciones para las distintas disciplinas, inexistentes en Nicaragua.
Esta es la tercera vez que Nicaragua renuncia a ser sede de los Juegos Centroamericanos, luego de declinar en 1980 luego de vivir el ascenso de una Revolución, y después en 1991 cuando la expresidenta Violeta Chamorro lideró otro cambio político-social.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.