Ayer no fue un día perfecto para el técnico de la Tricolor, Alexandre Guimaraes, pues recibió tres malas noticias en la Federación Costarricense de Futbol.
Dos solicitudes suyas sobre el trabajo con la Selección fueron denegadas y una tercera se encuentra muy cerca de tener un no como respuesta.
La primera provino de la Comisión de Selecciones Nacionales, en la cual no hay ambiente para nombrar a Enrique Rivers como segundo asistente del técnico.
Rivers, mano derecha de Guima en su paso por Belén, Herediano, Saprissa y Comunicaciones de Guatemala, sería el encargado de "espiar" a los rivales y coordinar aspectos como hoteles y canchas cuando la Tricolor juegue en el extranjero.
Sin embargo, los miembros de Selecciones consideraron que la Fedefut no está en capacidad de contratarlo.
"No contamos con el contenido presupuestario para hacer esa erogación", sostuvo Fernando Naranjo, vicepresidente de la Comisión.
Por ello, la contratación de un segundo asistente tal y como había pedido el técnico, quedó en el archivo.
Otra mala noticia vendría del Comité de Competición de la Primera División, el cual hizo "maromas" para acomodar el calendario de la primera fase del torneo de Clausura mas, pese a ello, no consiguió darle los días que pidió el técnico antes de cada partido de la Selección.
Guima había solicitado que se le abriera el espacio para coordinar lo referente a entrenamientos y traslados del equipo cuando el partido fuera en el exterior con suficiente tiempo.
La obligación de continuar con el campeonato nacional y la necesidad de los clubes de obtener ingresos por taquillas impidió, pese al esfuerzo de Competición, satisfacer a plenitud la solicitud del entrenador.
Caso Portolés
Para rematar, en la Comisión de Selecciones Nacionales aún no hay luz verde para la continuidad del español José Portolés, quien en los últimos 15 días antes del juego ante Guatemala fue asistente y preparador físico de la Tricolor.
El caso de Portolés no se ha descartado aún y Fabio Garnier, presidente de Selecciones y encargado de hablar con el europeo, duda que las negociaciones conduzcan a un entendimiento.
Hay un escollo difícil de superar: el hispano propuso que para los tres primeros partidos continuaría en España y viajaría a Costa Rica solo para las concentraciones y los partidos.
Pero esto no es aceptado por los dirigentes. "Para mí, Portolés debe pasar a residir en Costa Rica si desea ser contratado por la Tricolor", sostuvo Naranjo.
De momento, Portolés no desea salir permanentemente de su tierra natal, pues su esposa tuvo un bebé en días recientes. Lo haría luego del tercer partido de la hexagonal.
Si los dirigentes no se ponen de acuerdo con el íbero, el nombre de Rivers volvería a la palestra.
Sin inmutarse, Guima dijo ayer: "Sabía que venía a negociar a la Fedefut y salgo satisfecho, pero no conforme".
Aseveró que aún desconocía oficialmente que Rivers fue descartado como segundo asistente, y que en cuanto a Portolés desearía un arreglo para que continúe a su lado.
Sobre las fechas que tendrá para la Tricolor, aseveró que entiende "la difícil situación económica de los clubes y la necesidad de realizar partidos de Primera División".