Fue como un cuchillazo. El capitán cayó al suelo, se tocó la cara y sintió los trazos de sangre que le pintaban el rostro.
Se incorporó unos segundos después de la jugada artera de un iraní y, simplemente, retomó las líneas de su guion inspirador.
La falta, al minuto 35, no fue óbice para que Luis Figo pudiera culminar su tarea de arquitecto.
Portugal ganó 2 a 0 y pasó sin complicaciones a la siguiente fase del campeonato mundial.
Irán, una decepción...
Figo tiene estampa, esa jerarquía de quienes saben conducir a los demás por los mejores caminos del quehacer humano.
Por eso, por su gran presencia, para Portugal fue relativamente fácil acceder a los octavos de final, aunque le resta un juego contra México que será de vida o muerte, ¡pero solo para los aztecas!
Deco y Cristiano Ronaldo fueron los aliados principales del capitán en la gestación de esta victoria clara.
El primero soltó un trallazo imposible para el elegante guardameta Mirzapour, desde fuera del área, mientras que Cristiano Ronaldo dejó en los cordeles un disparo desde el punto de penal, tras una falta que le cometieron a Figo, quien, a su vez, había servido el pase a Deco para el gol de apertura.
Así las cosas, ¡qué duda cabe!, Figo fue la gran figura del partido.
Decepción iraní. Hace justamente ocho días habíamos reseñado las líneas de un trabajo promisorio de los iraníes en los primeros 45 minutos ante los mexicanos.
Mas, el argumento se deshizo después por su accionar timorato en la etapa complementaria. Y ayer lo ratificamos: el papel de Irán en Alemania 2006 solo fue aspiración y promesa.
El buen manejo de la pelota del elenco de rojo y verde puso a Deco en posición de remate.
El zurdazo le calentó los guantes a Mirzapour cuando solo se habían jugado 12 minutos y la evidencia saltó a la vista: Portugal era el dueño; Irán no tenía argumentos.
Cuando el juez dio por finalizadas las acciones del primer tiempo, al estilo del box , las "tarjetas" estaban a favor de Portugal, pero el marcador seguía en blanco.
El valor de la definición. No más de entrada en la etapa complementaria, los iraníes comenzaron a dar la impresión de que, por fin, se soltarían a jugar.
Dos o tres incursiones plantearon cierta dificultad a la zaga lusitana, mas rápidamente "las aguas volvieron a su cauce". Es decir, Portugal retomó las riendas y no las volvió a aflojar.
Figo diseñó un avance por el sector izquierdo de Portugal. Tocó a pocos metros hacia el centro, por donde se acercaba Deco.
El bólido impresionante se coló junto al poste de mano derecha del sorprendido cancerbero y, con la ventaja en el marcador, la trama ya no tuvo misterio.
La pretendida reacción de Irán no se volvió a manifestar y más bien fueron los hombres de Luis Felipe Scolari los que acecharon con el fin de conseguir una segunda anotación que les trajera la tranquilidad.
Fue al minuto 78. Figo se filtró por el costado izquierdo del área, donde fue derribado. ¡Penal!
Desde el punto blanco, Cristiano Ronaldo acertó en la red, se arrodilló y abrió los brazos.
Entonces se le acercó el carismático capitán, quien ayer se vistió de arquitecto.