Lo llaman el Maradona de Ostrava -zona de la República Checa donde nació hace 24 años- y se quiere mostrar en Alemania 2006 con la misma contundencia que lo hizo en la Eurocopa del 2004.
Milan Baros es su nombre. Su apelativo que lo relaciona con la habilidad y futbol explosivo del astro Diego Maradona se hizo más sólido hace dos años, cuando fue el goleador de la cita continental en Portugal con cinco tantos.
Como su juego sigue sorprendiendo a propios y extraños, Baros es un candidato fuerte para llevarse el título de goleo en el Mundial alemán, junto al brasileño Ronaldo, el alemán Miroslav Klose, el francés Thierry Henry y el italiano Luca Toni, entre otros.
Su marca desde que debutó ante Bélgica (1-1), el 25 de abril del 2001, es notable con 27 goles en 47 juegos, una cifra que promete seguir engordando tanto en el amistoso de hoy con Costa Rica, como en la cita mundialista de junio.
Nacido el 28 de octubre de 1981, primero despuntó como goleador del primer equipo del Banik, el más potente de su ciudad natal, Ostrava. De ahí saltó al futbol inglés, donde su adaptación al inicio no fue fácil para él.
Problemas con su permiso y la distancia con su familia fueron los motivos de sus dificultades desde diciembre del 2002, cuando fichó con el Liverpool por 6 millones de euros (¢3.918 millones).
"Es uno de los diamantes en bruto del futbol europeo", afirmó el entonces entrenar de los Reds , el francés Gerard Houllier.
Su progreso en Inglaterra casi se frena en el 2003, cuando sufrió una grave lesión ante una fuerte entrada del alemán Markus Babbel, del Blackburn Rovers, que lo mantuvo seis meses inactivo.
Baros se logró recuperar. Fue estrella en la pasada Eurocopa 2004 y ganó la Liga de Campeones de Europa con Liverpool. Igual reivindicó su nombre durante las eliminatorias al Mundial 2006.
En el 2005 dejó el Liverpool y pasó por cuatro años al Aston Villa. Ahora quiere llegar afinado al Mundial. "Nuestra meta es alcanzar los octavos de final", afirmó Baros en la página de la FIFA.