El miedo a perder y quedar descalificados del Mundial primó ayer en el gris partido entre Japón y Croacia, cuya mayor incidencia fue el penal que Yoshikatsu Kawaguchi le atajó a Darijo Srna al minuto 22 de la primera mitad.
Ambas selecciones salieron al terreno de juego a buscar los tres puntos para intentar llegar a octavos de final, pero pronto esas intenciones se convirtieron en pavor a recibir un gol y quedar fuera.
El partido se tornó cada vez más aburrido, con escasas y tímidas intenciones de algunos jugadores.
En el primer tiempo el capitán nipón, Tsuneyasu Miyamoto, derribó al delantero Dado Prso en el área y el árbitro belga Frank de Bleeckere sancionó penal.
El cobro estuvo a cargo de Srna, goleador de Croacia en las eliminatorias, quien hizo un leve disparo al lado izquierdo del portero. El mérito se lo llevó Kawaguchi, ya que se estiro cuanto pudo y alcanzó a desviar el balón a tiro de esquina.
Los balcánicos intentaron responder con otras insinuaciones frente al marco, pero los japoneses se hicieron del dominio de la mediacancha y entumieron a los europeos, quienes a falta de un jugador creativo y desequilibrante vieron apagados sus ímpetus ofensivos.
Por su parte, Japón también desperdició la oportunidad de abrir el marcador. El delantero Atsushi Yanagisawa protagonizó el papelón del partido cuando falló solo frente al marco un remate a gol de manera vergonzosa.
Yanagisawa recibió un pase desde la línea final de Akira Kaji después de una buena jugada colectiva de los asiáticos. Ni siquiera el arquero croata, Stipe Pletikosa, se interponía en el camino y aún así el remate del japonés salió desviado por un costado.