La Selección de Brasil era la gran favorita para adjudicarse el Mundial de 1950 disputado en su país, en la fiesta montada para festejar el título en el imponente estadio Maracaná de Río de Janeiro.
Pero no hubo carnaval ni samba en julio de 1950. El gran culpable fue el aguerrido Uruguay, que consumó una gigantesca hazaña, mejor conocida en los libros del futbol como el Maracanazo .
Los jugadores brasileños le fallaron a los suyos y a la historia. Ganaban 1-0 con el gol de Friaça y les bastaba un empate en el juego decisivo de una cuadrangular final para alzarse con la Copa Jules Rimet.
Pero Uruguay remontó el marcador, con los goles Juan Schiaffino y Alcides Ghiggia, para ganar 2-1 en la majestuosa sede brasileña. Un resultado que significó no solo la más grande gesta del futbol, sino la noticia de mayor impacto en la historia de los 17 Mundiales disputados hasta hoy.
En este nuevo escalafón de la serie "los diez mejores", La Nación no dudó en escoger este momento como el de mayor trascendencia en la larga trayectoria de las Copas Mundiales de futbol, cuya edición 18 se inaugura el próximo 9 de junio con el partido Alemania-Costa Rica.
En segundo lugar se sitúa dos goles del astro argentino Diego Maradona a los ingleses en el Mundial de México 86. El primero fue anotado con su mano izquierda, "la de Dios", que aún se discute hoy, y el segundo fue el más sensacional en la historia de la copa tras eludir con clase a seis jugadores británicos.
En las siguientes posiciones están la aparición exitosa de Pelé en Suecia 1958 y su consagración como rey del futbol en México 1970; el dopaje de Maradona en 1994, el nacimiento del futbol total con Holanda en 1974, el milagroso título alemán en Suiza 1954, el "gol fantasma" de los ingleses en 1966, los 13 goles del francés Just Fontaine en 1958 y el primer Mundial en 1930.