
La mano de Guus Hiddink, técnico holandés que dirige a Australia, fue la principal causante de que ayer los "canguros" alcanzaran la victoria en su debut mundialista frente a Japón.
Después de ir perdiendo desde el minuto 26 del primer tiempo, con un tanto que se comió el arquero Mark Schwarzer, Hiddink miró a su banco y eligió a dos hombres que le darían vuelta al juego.
Para los australianos la victoria no solo significó los primeros tres puntos del Mundial, sino la primera celebración en una fase final de la FIFA, a la que llegaron por segunda vez en 32 años.
Otra razón para que los australianos se sientan bien es que lograron sumar en el grupo donde se encuentran Brasil y Croacia, el actual campeón del mundo y otro que es un serio aspirante.
Acerca del partido, las acciones comenzaron con un ritmo de vértigo, tal y como ha sido la tónica en la mayoría de partidos.
El primer acercamiento serio se dio al minuto 13, cuando el australiano Marco Bresciano remató fuerte, pero arriba, luego de que el portero Kawaguchi despejara un centro en el área chica.
Japón, manejado por el brasileño Zico, impuso su futbol de toque y velocidad hasta que al 25' vino el tremendo error de Schwarzer al tratar de atrapar un balón alto enviado por Nakamura.
A pesar de que mostró buena técnica, Australia careció de claridad y se enredó a la hora de ir sobre el marco de los nipones.
Australia sube. En la segunda parte los "canguros" apretaron el paso y comenzaron a merodear el área.
Al 66' vino una falta sobre Harry Kewell al frente del área, y el tiro libre fue cobrado por Brett Emerton, quien obligó a Kawaguchi a estirarse y sacar la pelota a un costado.
El meta nipón volvió a lucirse en un disparo de John Aloisi, al 82'.
Mas, Kawaguchi erró un minuto más tarde, cuando falló al salir por un balón aéreo y dejó en bandeja el balón a Tim Cahill, quien marcó el empate media hora después de ingresar de cambio por Bresciano.
Con la paridad los asiáticos perdieron el orden de su zaga y al 89' Jason Culina recuperó la bola cerca del área, tocó para el capitán Mark Viduka y este se la dio a Cahill, quien se acomodó y puso el 2-1.
La tempestad no acabó para Japón, que vio perforada su valla por tercera vez cuando John Aloisi, otro suplente, le ubicó la redonda a Kawaguchi al palo izquierdo. 3-1.
La sapiencia de Hiddink, quien en el Mundial de 1998 ubicó a Holanda en el cuarto lugar e hizo lo mismo con Corea en el 2002, fue la clave para que Australia sumara su primer triunfo luego de estar 32 años fuera de una final del orbe.
Este técnico, quien fue bicampeón con el PSV Eindhoven en su país, confirmó ayer por qué está de moda y por qué Rusia ya lo firmó.