De forma contundente y haciendo gala de su condición de favorito al título, el combinado de Argentina apabulló con un 6-0 ayer a Serbia y Montenegro, y se clasificó a la segunda ronda del Mundial.
La goleada de los suramericanos no solo se convirtió en la más grande del torneo, sino que los puso en los octavos de final, una fase a la que no accedieron hace cuatro años en Corea y Japón.
La paliza se comenzó a escribir apenas a los seis minutos del encuentro, cuando Maxi Rodríguez inició una jugada por la izquierda y se la dio a Javier Saviola; este se metió al área, sacó una marca y se la devolvió a Rodríguez, quien ubicó el esférico lejos del alcance del portero Dragoslav Jevric.
Ante la rápida anotación argentina, Serbia reaccionó con un remate de Predrag Djordjevic cinco minutos más tarde, pero no fue más que un pequeño susto.
Tras un período en el que los serbios pretendieron igualar las cifras, llegó una obra maestra por parte de Argentina que incluyó 24 toques consecutivos y un último remate de Esteban Cambiasso, quien puso la pelota en las redes.
Esa jugada retrató perfectamente lo que sería el encuentro: un paseo para Argentina y un calvario para los centroeuropeos.
Al 39', otra vez fue perforada la meta de Jevric; Javier Saviola le robó la pelota a Mladen Krstajic cerca del tiro de esquina, se llevó a otro serbio y remató a las manos del arquero, quien solo alcanzó a desviarla a las piernas de Rodríguez. 3-0 contundente.
Sin armas para encarar la debacle, Serbia solo atinaba a correr tras Argentina y esperar el entretiempo para recomponerse.
Más fiesta. Para la segunda parte el partido no cambió, ya que otra vez los suramericanos se fueron encima de los europeos.
Aparte de que los argentinos tenían el control de la pelota, los serbios sufrieron la expulsión de su figura, Mateja Kezman, quien vio la roja por doble amarilla.
La cuarta anotación cayó por intermedio de Hernán Crespo tras aprovechar un servicio de Lionel Messi -recién ingresado-.
Messi, estrella del Barcelona, fue el ingreso más aplaudido por los miles de argentinos que habían en el estadio de Gelsenkirchen, entre ellos el astro Diego Maradona.
Otro que había entrado y enloquecido a la feligresía fue Carlos El Apache Tévez, hombre del Corinthians de Brasil.
Fue el mismo Tévez quien puso el quinto tras una espectacular jugada que él mismo inició.
El Apache se enfiló hacia el marco desde la izquierda y en el camino le hizo un caño a un defensa, sacó a otro con un quiebre y cuando el portero le salió , tocó magistralmente al palo izquierdo. Golazo.
Y para cerrar, como queriendo congraciarse con su gente, Messi hizo el sexto luego de recibir un pase de Crespo. Jornada completa.