En la recta final del Mundial 2026, a solo ocho partidos para culminar el torneo que va a cumplir un mes de competencia, repasamos los éxitos, fracasos, controversias y sorpresas del certamen.
Éxitos
Pelea por el goleo
Lionel Messi anota, Kylian Mbappé también aparece, y Erling Haaland y Harry Kane no se quedan atrás. La carrera por la Bota de Oro es feroz. Messi es líder con ocho tantos, pero no se puede descuidar porque Mbappé y Haaland poseen siete, y Kane se asoma con seis.

Los cinco mejores
Los mejores jugadores en lo que llevamos del Mundial, sin duda, son los cuatro primeros que encabezan la lista de goleadores: Lionel Messi, Kylian Mbappé, Erling Haaland y Harry Kane, pero a ellos hay que unir a Michael Olisé. Cinco asistencias en cinco juegos: el juego de Francia pasa por sus pies.

Cabo Verde sensación
En su primer Mundial, Cabo Verde sorprendió al clasificar a dieciseisavos de final. Se le plantó a España y a Uruguay, y clasificó segundo en su grupo. Vozinha se robó el show con sus tapadas. Entre esos equipos sensación se debe sumar a Noruega, instalada en cuartos de final y jugando un fútbol muy vistoso.

Remos de vikingos
Los jugadores y fanáticos noruegos se convirtieron en tendencia con el llamado “remo vikingo”, una celebración colectiva que combina la palabra “ro”, que significa remar, con el movimiento sincronizado de los brazos en las tribunas.

Llenazos
Pese a que el precio de las entradas se disparó, llegando algunas a más de $10.000, la realidad es que los estadios han lucido llenos y el Mundial ha sido un éxito en taquilla. Los estadios del Mundial 2026 han registrado cifras históricas, superando la marca anterior impuesta en 1994. Solo en la fase de grupos, el torneo alcanzó un acumulado de 4.644.549 aficionados, con un promedio superior a 64.000 espectadores por partido.
Fracasos
Brasil y Alemania, ambos campeones mundiales, fracasaron antes de lo esperado en el torneo. Brasil cayó en los octavos de final, algo que no pasaba desde hace 35 años. Alemania ni siquiera pasó a octavos, eliminado en penales por Paraguay.
Portugal se suma a los fracasos al caer en octavos con España, y marcó el adiós de Cristiano Ronaldo de los mundiales. Uruguay fue un sonado fracaso: ni siquiera avanzó de la fase de grupos, superado por Cabo Verde.

Controversias
La más fuerte y mediática es la llamada de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, a Gianni Infantino, jerarca de la FIFA, para que se le levantara el castigo a Folarin Balogun, delantero de la selección norteamericana, quien fue expulsado ante Bosnia y Herzegovina y pudo volver a jugar en el siguiente encuentro de octavos de final ante Bélgica.

El arbitraje
El arbitraje no se aleja de la polémica, sobre todo cuando Argentina está en la cancha; muchos aseguran, aunque sin pruebas irrefutables, que el campeón está siendo beneficiado. El mayor reclamo se dio en el juego que disputó contra Egipto.
Mostafa Ziko, autor de uno de los goles de Egipto, declaró: “El torneo estuvo amañado. No necesitaron nada más... El árbitro fue injusto, injusto, injusto, injusto. La Copa está dirigida a Argentina”.

Durante la fase de grupos, la Federación Argelina de Fútbol también presentó un reclamo por una tarjeta roja que, a su criterio, debió recibir Messi en el partido entre Argentina y Argelia. Según la federación, la acción ameritaba una expulsión directa. El reclamo no tuvo mayores consecuencias.
La selección de Irán dejó un fuerte mensaje en el vestuario del Estadio de Seattle tras su polémico empate 1-1 contra Egipto en el Mundial 2026. En el texto señalaron que el “Juego Limpio (Fair Play) no es una línea en las reglas del fútbol; es la esencia del juego”, esto como crítica al arbitraje, al uso del VAR y al trato desigual que denunciaron haber sufrido a lo largo del torneo.
Jugadores sorpresa
Brillaron jóvenes talentos como Gilberto Mora (México), Yan Diomandé (Costa de Marfil), Johan Manzambi (Suiza), Antonio Nusa (delantero de Bélgica), Ayyoub Bouaddi (volante de Marruecos) e Ibrahim Maza (Argelia). Ellos aprovecharon el escaparate más grande del planeta para mostrarse ante los ojos de medio mundo.

