Roma. La muerte del piloto italiano Michele Alboreto, ayer, miércoles, mientras probaba en el circuito alemán de Lausitzring un Audi R-8 con el que pensaba participar en la próxima edición de las 24 horas de Le Mans, acapara la atención de los medios informativos transalpinos.
"Ha muerto Alboreto", "Tragedia en pista, muere Alboreto", "Alboreto, golpe mortal", "Adiós a Michele Alboreto" y "Muere en pista Michele Alboreto, su corazón siempre con Ferrari", son algunos de los titulares con los que la prensa italiana recoge el fatal incidente que costó la vida al piloto des 44 años.
Una consternación recogida en los diversos programas de las distintas televisiones y que ha golpeado a toda Italia que le veía con gran cariño, tanto por su personalidad, seriedad como por haber sido el último piloto italiano que ha ganado a los mandos de un Ferrari un Gran Premio de Fórmula Uno.
Además, nadie olvida que fue el último elegido por Enzo Ferrari, el mítico patrón que creó e hizo famosa la escudería, para pilotar sus coches, siendo además italiano. Tras la muerte del "Drake", Alboreto también dejó "Il Cavallino" un año después.
De Alboreto, los medios informativos, además de su calidad como piloto (190 Grandes Premios de F-1, 5 victorias, 23 podios, un subcampeonato, además de victorias en las 24 horas de Le Mans y otras pruebas), recuerdan su gran calidad humana.
Una calidad humana que le hizo ser amigo de todos los pilotos, de su época y posteriores, de todo el mundo de la Fórmula Uno, por lo que se ganó el respeto de medios informativos y público.
Se recuerda, por ejemplo, su defensa del brasileño Ayrton Senna, durante el juicio celebrado en Imola por la muerte del piloto suramericano.
Alboreto, entonces, defendió a ultranza el pilotaje de Senna, no dudando en afirmar ante los jueces que el fatídico accidente no fue por un error de pilotaje, como algunas tesis sostenían, sino por un problema en el vehículo.
El dolor por la pérdida de Alboretto ha llegado, incluso, a otros deportes, como por ejemplo el futbol. Giovanni Trapattoni, seleccionador nacional italiano y que se enteró de la muerte al término del partido jugado anoche contra Sudáfrica (1-0), dijo al borde del terreno de juego, "es una gran pérdida".
"Su muerte me produce un gran dolor pues era amigo suyo, lo soy aún. Le conocí en los partidos de la selección de pilotos, de iniciativa benéfica y para los cuales siempre estaba dispuesto", ha dicho Trapattoni.
Los actos para homenajearle se acumulan y así, el próximo domingo, en el circuito de "karts" de Parma, el veterano piloto milanés Pippo Bianchi lucirá el mono rojo usado por Alboreto el 4 de agosto de 1985, cuando ganó en el circuito alemán de Nurburgring, su quinto y último Gran Premio de Fórmula Uno.
Bianchi, que es conocido como el "Padre deportivo de Alboreto", le saludo el pasado sábado en Monza antes de su viaje hacía Alemania, y fue quien le llevó al autódromo de Monza para que probase por vez primera un "Ferrari" y cuando Enzo Ferrari lo llamó a Maranello.