Pamplona, 25 nov (EFE).- El portero del Portland San Antonio Vladimir Rivero Hernández, de 33 años, natural de La Habana (Cuba), fue encontrado sin vida en su domicilio al fallecer por causas "totalmente naturales" por "la rotura de un aneurisma en la aorta".
El jugador apareció muerto anoche en su domicilio de la localidad navarra de Barañáin después de que los responsables del club se alarmaran ante la ausencia injustificada de Rivero para disputar el partido contra el Teucro en el Pabellón Universitario de Navarra.
Tras intentar sin éxito ponerse en contacto con él varias veces, el club puso el hecho en conocimiento de la Policía Municipal y de la Guardia Civil, cuyos agentes se desplazaron hasta su domicilio y encontraron el cuerpo sin vida del portero antoniano, tumbado en la cama del dormitorio.
Según reveló la autopsia, la muerte le sobrevino a Rivero durante la noche del martes al miércoles o durante la mañana de este último día por causas naturales, como consecuencia de la "rotura de un aneurisma en la aorta", explicó el médico del club, Javier Aquerreta.
El club antoniano, en una decisión unánime de la directiva, cuerpo técnico y plantilla, decidió, en señal de duelo por el fallecimiento de Rivero, no participar en la Supercopa de Europa de este fin de semana en Ciudad Real, donde debía competir como vigente campeón de la Recopa de Europa.
En su sustitución, el Balonmano Valladolid se enfrentará al Kiel alemán en la semifinal de la Supercopa de Europa del sábado como subcampeón de la Recopa de Europa, una vez recibida la autorización el Portland por parte de la Federación Europea de Balonmano.
El fallecimiento del portero cubano es el segundo golpe mortal para el Portland San Antonio en poco más de siete meses tras la muerte en abril del ex presidente antoniano Fermín Tajadura, que estuvo al frente de la entidad durante once años y fue el 'alma mater' de la ascensión del equipo a la elite tanto nacional como internacional.
Rivero, que llevaba cuatro temporadas en el Portland, desde agosto del 2001, estaba casado y tenía tres hijas, con una de las cuales, la más pequeña, residía.
El ex internacional cubano defendió la portería del conjunto navarro durante cuatro campañas tras dejar su Cuba natal y, posteriormente, trasladarse a Hungría, donde residió varios años y defendió las camisetas del Fotex Veszprem y el Dunaferr.
Rivero siempre fue un jugador atípico en su técnica bajo los palos, aunque con una contrastada calidad que le habían convertido en pieza fundamental de los éxitos antonianos, con lo que se ganó el cariño de toda la afición navarra.
En las filas del Dunaferr logró una Liga y la Copa húngara, así como el subcampeonato de la Supercopa de Europa, aunque fue en actual club, coincidiendo con la época dorada del Portland San Antonio, donde conquistó más trofeos, incluido su único título europeo: la Recopa de Europa del pasado año.
De los nueve títulos que figuran en las vitrinas del conjunto navarro, Rivero engrosó su palmarés con dos Supercopas de España (2001 y 2002), una Liga Asobal (2002) y una Recopa de Europa (2004), tras un partido en la que su actuación fue determinante y en el que compartió el trofeo con su hija pequeña, Jennifer, y con su madre, María Jesús, a la que no veía desde hacía más de tres años y medio.
Las reacciones a la noticia de la muerte de Rivero no se hicieron esperar y, así, el nuevo seleccionador español de balonmano y técnico del Valladolid, Juan Carlos Pastor, subrayó sobre el portero cubano que "era un crack tanto como jugador como persona".
El capitán del Portland, Mateo Garralda, señaló que el fallecimiento de Rivero ha dejado "muy tocada" a la plantilla y con "una sensación de vacío tremenda".
Destacó de Rivero que "como buen cubano era un tío tremendamente alegre y dicharachero". "Lo vamos a recordar como uno de esos escasísimos porteros que son capaces de hacer auténticas genialidades y personalmente como una persona tremendamente alegre y vital", dijo Garralda.
El jugador cubano del BM Valladolid Julio Fis, que de inmediato se trasladó a Pamplona para expresar su pésame, se mostró hoy "conmocionado " por la muerte de su compatriota, al que le unía "una gran amistad".
Rolando Urios, pivote del BM Ciudad Real, también se mostró impactado por la noticia del fallecimiento de su compatriota y amigo "porque a Vladimir le conocía desde chico y te puedes imaginar lo que ha supuesto esta lamentable perdida".
"Era una persona que se hacia querer, siempre alegre, buen deportista, como lo demostraba bajo los tres palos, por eso le llamábamos cariñosamente "el Gato", y era todo un personaje, al que va ser difícil de acostumbrase a no ver", indicó Urios.
La muerte de Rivero dejó "impactado" al meta del Arrate Iñaki Malumbres, ex compañero del portero cubano la pasada temporada: "Cuando te enteras de algo así comienzas a recordar momentos vividos con él y el dolor fluye", explicó un afectado Malumbres.