
La presencia de cuatro campeones del mundo en la parrilla de salida de la temporada 2010 de la Fórmula Uno hace prever que los circuitos de competencia echarán chispas.
Consciente de eso, el siete veces campeón mundial de la F-1, el alemán Michael Schumacher, indicó que el año será muy complicado.
“La campaña será larga y dura, pero yo amo esa lucha y por eso he vuelto”, expresó el germano el pasado lunes en Hamburgo a la agencia internacional de noticias DPA.
El Kaiser, como llaman al germano, añadió que a pesar de sus tres años retirado, sí tiene posibilidades de luchar por el título.
“Sí, rotundamente sí. Por eso estoy ahí, y estoy convencido de que podemos tener algo que decir en esa lucha”, comentó Schumi desde el circuito de Sakhir, en Bahréin, donde se iniciará la temporada.
Aparte del alemán, quien ahora corre para la escudería Mercedes Benz, y quien fue campeón en 1994, 1995, 2000, 2001, 2002, 2003 y 2004, estarán el español Fernando Alonso, monarca en el 2005 y 2006, y los británicos Lewis Hamilton (2008) y Jenson Button (2009).
Alonso, de Renault, Hamilton y Button, de McLaren, se perfilan como los contrincantes más fuertes del alemán, aunque otro alemán, Sebastian Vettel (Red Bull), es considerado un diamante en bruto.
“Siempre dije claro que al principio no estaremos en disposición de ganar, y probablemente no logremos victorias, lo importante es el final”, agregó Schumacher.
Aunque su destreza al volante no se cuestiona, y mucho menos la capacidad física del siete veces campeón, está claro que los monoplazas de la marca alemana no han andado bien en los últimos años, y eso es algo que sabe Schumacher.
Conocido como un perfeccionista, Schumi dijo a DPA que nunca está contento con las pruebas.
“Pero es normal, danos a los pilotos 40 días de tests (pruebas) y querremos 80, todo el equipo está ilusionado con el reto. Todos están extremadamente motivados, como yo”, expresó con tono efusivo.
Gestor de lo que hoy es Schumacher, pues fue uno de los que lo guió para ganar sus dos primeros títulos, Ross Brawn, jefe de la escudería Mercedes, manifestó que el auto irá mejorando con las competencias.
“Con 19 carreras se debe seguir desarrollando el coche durante toda la temporada, y lograr constantemente buenos resultados para poder estar en la lucha por el campeonato”, expresó Brawn.
“Su talento y velocidad son tan evidentes como lo fueron siempre durante su carrera. Creo que va a cumplir con todos las exigencias que le pondremos, e incluso las va a superar”, añadió el jefe del equipo.
Al referirse a las modificaciones que ha sufrido el reglamento, Schumi comentó que no le afectarán.
“Hay menos neumáticos a disposición que el año pasado –se redujo de 14 a 11 juegos de pista seca por equipo–. Por eso es más difícil hacer el trabajo que se debe hacer un fin de semana para que el coche esté en condiciones óptimas. En el pilotaje se trata siempre de amoldarse a nuevas circunstancias y ese es uno de mis puntos fuertes”.