Las calles de la histórica ciudad de Boston no le eran desconocidas. Mucho menos las exigencias de su maratón, una de las más prestigiosas del mundo. Ayer, el fondista nacional José Luis Molina ocupó el octavo lugar en esa competencia corrida bajo un inusual clima caluroso para la época con un tiempo de dos horas, 14 minutos y 26 centésimas.
El ganador fue Joseph Chebet, de Kenia, quien marcó 2:09:52. En mujeres, la etíope Fatuma Roba se impuso al registrar 2:23:25.
Molina, de 33 años, repitió el octavo lugar logrado en la edición de 1997. En aquella oportunidad, el tico detuvo los cronómetros en 2:13:34. Las satisfacciones en este tipo de competencias no le son ajenas al corredor costarricense, pues, en su currículum destaca el primer puesto obtenido en la Maratón de los Angeles, con un registro de 2: 13: 23, en 1996.
En la nueva edición bostoniana la 103 en la historia participaron 12.797 corredores, cifra solo superada por los 38.708 de la carrera del centenario en 1996. El año pasado hubo 11.499 inscritos, lo que representa el tercer total más alto de la historia.
Vienen de Kenia
La justa de ayer sirvió para confirmar el dominio keniano sobre la prestigiada Maratón. Desde la edición 94, cinco corredores de ese país africano se impusieron en la prueba. La de ayer no fue la excepción.
Chebet le dio a Kenia su novena victoria consecutiva en el Maratón de Boston. Dejó atrás al ecuatoriano Silvio Guerra, quien se quedó sin fuerzas luego de protagonizar una espectacular fuga solitaria. Se tuvo que conformar con el segundo lugar.
Guerra se escapó en el kilómetro 25 y se fue alejando progresivamente del lote puntero. Cuando parecía que podría coronar exitosamente la fuga, comenzó a quedarse y no pudo impedir que Chebet lo pasase.
El keniano hizo una carrera sólida. No se asustó cuando Guerra se alejó y, llegado el momento de apurar el paso, rebasó al ecuatoriano y cruzó la meta sin nadie a sus espaldas.
En damas, la etíope Fatuma Roba, por su parte, se convirtió en la segunda mujer que gana esta prueba tres años seguidos. Roba repitió la hazaña de la alemana Uta Pippig, quien se adjudicó los tres maratones de Boston entre 1994 y 1996.
La etíope no tuvo rivales y corrió totalmente sola la última parte del trayecto. Roba superó en la primera fase de la carrera un duro ataque de la china Sun Yingjie. Luego, comenzó a tomar el control a partir de los 19 kilómetros, para luego dominar junto con la keniana Catherine Ndereba, hasta que lentamente la dejó atrás.